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Montarán exposición fotográfica en memoria de Christian Poveda

México, 31 Ago. (Notimex).- Como un homenaje en el segundo aniversario luctuoso del fotógrafo y cineasta francés Christian Poveda, la Casa de Cultura Jaime Sabines, en San Ángel, abrirá sus puertas este viernes a la exposición fotográfica "La vida loca. Hijos de la violencia".

La muestra, organizada por la Alianza Francesa, reúne 22 fotografías que representan una parte del documental elaborado por Poveda, "La vida loca", y que retoma aspectos de las pandillas salvadoreñas, como la "Mara Salvatrucha" y "Mara 18".

En su documental "La vida loca", el realizador retrató el violento y desolador panorama de la "Mara 18" y su rival, la "Mara Salvatrucha", creada a partir de modelos surgidos en Los Ángeles, Estados Unidos.

En San Salvador, estas dos pandillas se han enfrentado por años en una guerra sin piedad. Más de 14 mil jóvenes olvidados expresan su rebeldía a través de sus tatuajes y profesando una total devoción a su clan, sustituto de familia.

El 2 de septiembre de 2009 en la ciudad de San Salvador, el fotoperiodista y cineasta francés Christian Poveda fue asesinado por presuntos miembros de las pandillas que operan en ese país centroamericano.

El productor de "La vida loca", Emilio Maillé, explicó que se trata de un trabajo muy complejo y delicado, por lo difícil que fue entrar en ese mundo y pasar mucho tiempo conviviendo con las pandillas.

Este trabajo que costó la vida a Christian, ojalá que sirva de reflexión, expreso. Maillé, quien mencionó que la cinta es un documento de reflexión sobre la juventud de varios países Latinoamericanos.

Es un trabajo que debe ser visto por los políticos y la gente que toma decisiones para que les recuerde la situación compleja por la que atraviesan los jóvenes, porque es un retroceso en la integración social.

Uno de los aspectos más importantes de este filme, consideró Maillé, es que Christian como reportero de guerra estuvo rodeado de muerte todo el tiempo, pero la mirada que le imprime a su documental, cuando muestra la muerte de estos jóvenes pandilleros, es diferente, porque se encariña con los personajes.

Es gente con la que trabajó durante 16 meses; además muestra de ritos funerarios poco conocidos dentro de las pandillas. El corazón de la película es la mirada humana que imprime a estos muchachos que no tienen futuro y donde la pandilla se convierte en su familia.

Christian Poveda comenzó su trayectoria de cineasta en 1977 tratando conflictos, así como costumbres y hechos felices en países africanos y en casi toda Iberoamérica. Fue en 1990 cuando dejó la fotografía para dedicarse de lleno a los documentales.

Sus últimos tres años de vida los pasó en El Salvador, de los cuales 16 meses se dedicó a la filmación de este documental, hasta el 2 de septiembre de 2009, cuando murió a tiros en la localidad de Tonacatepeque, a unos 16 kilómetros al norte de la capital.

NTX/SIA/AQF