Fortalecerá acuerdo Hamas-Al-Fatah aspiración de un Estado palestino

Jerusalén, 28 Abr (Notimex).- El acuerdo entre Al-Fatah y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) para la reconciliación reforzará las aspiraciones de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para obtener en septiembre el reconocimiento internacional de un estado.

El acuerdo logrado la víspera en El Cairo, y pendiente aún de negociación en sus detalles más complicados, supondrá el mayor logro en la política palestina en los últimos cuatro años.

Ello luego de que la división entre Cisjordania y Gaza eran un obstáculo casi para cualquier desarrollo en la región.

"Cada vez que hablamos de un estado la comunidad internacional nos recuerda la situación política en Gaza, y esperamos que ahora ese argumento quede al margen con la formación del nuevo gobierno", declaró a Notimex una fuente de la presidencia palestina.

Señaló que con mucha cautela sobre lo que ocurrirá en los próximos días, "en otras oportunidades vimos que al final no se llegó a nada".

El funcionario palestino comentó que por ahora se trata "únicamente" de un acuerdo sobre la formación de un gobierno de tecnócratas para preparar unas elecciones en el plazo de un año.

La ANP no celebra elecciones desde las legislativas de 2006, en las que venció el Movimiento de Resistencia Islámica, violentamente secesionado en Gaza un año después por las disputas constantes en el gobierno de unidad nacional que encabezaba Ismail Haniyah.

En los medios palestinos aluden este jueves a las causas que condujeron al inesperado anuncio de ayer.

Varios editoriales de opinión coinciden en que fue determinante la situación en el mundo árabe en los últimos seis meses, donde la autocracia fue castigada con revueltas populares que llevaron a su derrocamiento, y la más reciente ola de violencia en Siria.

También aluden a que se alejó la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz con el actual gobierno israelí de Benjamín Netanyahu, quien en una respuesta inmediata exhortó al presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, "a elegir entre Israel y Hamás".

"No puede hacer la paz con los dos porque la aspiración de Hamás es destruir a Israel", planteó el primer ministro en unas declaraciones videograbadas y enviadas a los medios de prensa.

Su canciller, Avigdor Lieberman, arremetió este jueves contra el acuerdo en ciernes valorando que responde a la "intranquilidad que hay en el mundo árabe" y a que el liderazgo en el exilio de Hamás, que tiene su sede en Damasco, ha visto "a su patrón disparar contra mezquitas y que está angustiado por los disturbios" en su país.

En declaraciones a la emisora Galei Tzahal, del ejército israelí, el canciller advirtió que teme que Hamás pase a controlar Cisjordania en un modo de operación similar al que en 2007 le llevó a hacerse con el gobierno de Gaza.

De lo que no parece haber dudas es de que si había alguna intención en EUA o la UE de intentar promover algún proceso negociador entre palestinos e israelíes, después de siete meses de paro, cualquier iniciativa deberá esperar.

Mahmoud A-Zahar, ex ministro de Exteriores del gobierno de Haniyeh y quien participó en las negociaciones con Al-Fatah, destacó que el nuevo ejecutivo nacional en la ANP, "no tendrá en su programa la función de negociar con Israel o reconocer a Israel".

En el nuevo organigrama de la ANP no figurarán políticos de ninguno de los dos partidos grandes, sino "reconocidos" funcionarios, tecnócratas y políticos independientes de común acuerdo.

Una postura que analistas interpretan como una fórmula para salvar la cara, pues desde siempre las negociaciones las ha conducido la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), y no la ANP que es un organismo gestor y administrativo para Cisjordania y Gaza.

Y en cualquier caso tampoco parece que sea prioridad de Abbas este año buscar una solución negociada con Israel, país gobernado por la derecha ultranacionalista y donde Netanyahu, por supeditación política a los otros miembros de su coalición, no puede hacer las concesiones más básicas como para reiniciar negociaciones con los palestinos, es decir congelar la construcción en los asentamientos de Cisjordania.

El vacío diplomático y negociador fue alternado por el líder palestino a finales de 2010 con una iniciativa para fomentar el reconocimiento a un estado palestino, con o sin el consentimiento de Israel, que ahora será alentado al cumplir las exigencias de la comunidad internacional.

En los últimos meses organismos internacionales financieros, mediadores, enviados especiales y el Cuarteto de Madrid alabaron la preparación institucional y gubernamental palestina.

Además de que consideraron que la ANP estará lista este mismo año para ser un estado, expresando como única reserva su preocupación por la división interna y la partición del territorio palestino.

"Estamos orgullosos de tener ahora la voluntad nacional para poner fin a nuestras divisiones y poner fin a la ocupación de Palestina", afirmó Azam Al-Ahmed, negociador de Al-Fatah en las conversaciones con Hamás, en un mensaje que fue refrendado por el enviado islámico Musa Abu Marzouk.

"Nuestra división es lo que daba vida a la ocupación. Hoy pasamos página", indicó el negociador islámico.

La única cuestión que queda abierta es si esta vez el acuerdo de reconciliación realmente avanzará, o si por el contrario colapsará como en ocasiones anteriores al llegar a los detalles sustanciales.

En especial en el tema del control de las fuerzas de seguridad, el reparto de poder, y la lucha armada contra Israel, repudiada por Al-Fatah y defendida por Hamás.

El acuerdo, que será firmado la semana que viene en El Cairo, se pone de plazo un año para resolver todos esos problemas, tiempo suficiente para que Abbas consiga el reconocimiento internacional en el próximo período de sesiones de la ONU.

NTX/JP/RMG/MGT/

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