Entierran al jefe militar rebelde de Libia entre dudas sobre los motivos de su muerte

Bengasi (Libia), 29 jul (EFE).- Más de un millar de personas participó hoy en el entierro del jefe del Estado Mayor de los rebeldes libios, Abdel Fatah Yunis, mientras siguen abiertos numerosos interrogantes sobre su muerte ayer a manos de hombres armados.

Un día después de su fallecimiento, el Consejo Nacional Transitorio (CNT), máximo órgano insurgente, sigue sin dar detalles sobre el asesinato o sobre la identidad de los asesinos de Yunis.

Por su parte, los hombres más cercanos a Yunis no dudan en apuntar hacia la brigada rebelde Abu Obaida al Yara, dirigida por Ahmed Abu Jatala, como posible grupo involucrado en su muerte.

El guardaespaldas de Yunis, Abdalá Baio aseguró a Efe que dicha brigada había sido la encargada de detener al jefe del Estado Mayor en el frente de Brega, el pasado miércoles.

Según explicó ayer el presidente del CNT, Mustafa Abdel Yalil, tras anunciar la muerte de Yunis, el general había sido convocado por las autoridades para responder sobre unos asuntos relacionados con cuestiones militares.

"Yunis, junto con varios de sus hombres, volvió entonces a Bengasi, pero antes de llegar se detuvieron en una base militar para interrogarlo", dijo Baio, que explicó que una vez en el cuartel quienes lo habían detenido amenazaron al general y le exigieron, a él y a sus hombres, que entregara las armas.

Baio, que no viajó con Yunis desde Brega, agregó que el general "ordenó a sus hombres rendirse para conservar sus vidas, entonces fueron desarmados e incluso les quitaron las botas", relató el guardaespaldas, que comentó que entonces subieron a Yunis en un coche y se lo llevaron.

A partir de ese momento se perdió la pista del jefe de las Fuerzas Armadas rebeldes, hasta que apareció muerto con impactos de bala y quemaduras, a dos kilómetros de su casa.

Horas antes, el presidente del CNT había anunciado su muerte a manos de hombres armados, así como que el cabecilla del grupo había sido detenido.

No obstante, no ofreció ningún detalle sobre la identidad de quién lo detuvo ni sobre qué ocurrió desde su arresto hasta su muerte. Asimismo, aunque hizo referencias a Gadafi, no lanzó ninguna acusación directa contra el líder libio o su régimen, del que Yunis había formado parte al más alto nivel como ministro del Interior.

Por su parte, el comandante de campo de la Brigada 17 de Febrero Yawad al Badin, confirmó a Efe por teléfono desde el frente de Brega que quienes arrestaron a Yunis portaban una orden firmada por el viceministro de Exteriores del CNT, Ali Al Isawi.

Además, Al Badin aseguró que la persona detenida era Abu Jatala, aunque precisó que se había entregado.

También declaró que la brigada Abu Obaida al Yara no era un cuerpo de combate dependiente del Ministerio de Defensa o bajo la autoridad del CNT, sino que estaba relacionada con los servicios de inteligencia, extremo que no ha podido ser contrastado con responsables del CNT.

Al Badin también insistió en que su brigada no tiene ninguna relación con la muerte del general, después de que ayer algunos de los hombres de Yunis la acusaran de mantenerlo retenido en su base de Bengasi.

"Estamos profundamente dolidos por lo ocurrido, era nuestro líder. Apoyamos a su familia y a su tribu y cumpliremos su misión y su sueño", dijo Al Badin, que explicó que los hombres de Yunis que ayer abandonaron sus posiciones en el frente tras su desaparición habían sido convencidos para que volvieran a tomar sus puestos.

La falta de información y las noticias contradictorias ha disparado la tensión en Bengasi como anoche quedó reflejado en el ataque sin víctimas de hombres fieles de Yunis contra el hotel donde Abdul Yalil anunció la muerte del jefe del Estado Mayor.

Unos rumores que incluyen los relacionados con la supuesta vinculación de Yunis con el régimen de Gadafi, al que sirvió como ministro de Interior hasta que el pasado 22 de febrero, 7 días después del levantamiento popular, anunciara su unión a las filas rebeldes.

En un artículo de opinión publicado hoy en la página web "Al Manar para la información", el escritor Ibrahim Mohamed Taher, aseguraba que el hecho de que Abbul Yalil no acusara directamente a Gadafi "levanta la duda sobre la posibilidad de que Abdel Fatah Yunis haya sido asesinado por rebeldes o un grupo armado independiente".

Mientras continúan las investigaciones, al grito de "la sangre de los mártires no se irá vano" más de un millar de personas enterró hoy a Yunis y a los dos oficiales que murieron con él.

M.J. Hallawa

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