ONG alerta de vuelco en la violencia electoral de cara a comicios en Colombia

Bogotá, 25 jul (EFE).- La organización no gubernamental (ONG) International Crisis Group alertó en un informe publicado hoy de un probable vuelco en la violencia electoral de cara a los comicios locales del próximo octubre en Colombia, dado que hasta el momento una veintena de candidatos han sido asesinados.

"El alto número de asesinatos de precandidatos es un mal presagio para la campaña electoral, sugiriendo que la tendencia decreciente de violencia electoral de la última década podría ser revertida", observa el centro de estudios con sede en Bruselas.

El pasado sábado, unos desconocidos mataron a un candidato a concejal junto con su chófer, lo que elevó a 20 la cifra de aspirantes a alcaldes, gobernadores, concejales y diputados (legisladores regionales) que perdieron la vida durante la campaña previa a las elecciones de octubre de 2011.

El informe, publicado en la página web de la ONG, advierte también de que los grupos armados ilegales "buscan consolidar y expandir su control sobre los gobiernos locales" en estos comicios a través de medios como la intimidación y el dinero ilícito para influir sobre los resultados.

Y destaca que aunque el Gobierno de Juan Manuel Santos está mejor preparado para combatir estos riesgos que otras administraciones del pasado y ha impulsado reformas políticas contra la corrupción, la financiación irregular de campañas y las candidaturas con nexos delictivos, "los retos siguen siendo enormes".

Por ello, propone que el Gobierno colombiano, los partidos políticos, la autoridad electoral, el Congreso y los organismos de control, implementen una serie de medidas para proteger a los candidatos y "blindar el proceso electoral contra la infiltración criminal, la corrupción y el fraude".

El estudio de Crisis Group explica que en décadas pasadas las guerrillas se dedicaron a "sabotear y perturbar" los comicios y observa que en la actualidad "las debilitadas FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)" quieren probar su vigencia con frecuentes ataques contra precandidatos y población civil.

Recuerda también que las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares) se sirvieron de sus nexos con los poderes económicos y políticos para infiltrarse en gobiernos locales, y ahora que están desarticuladas y recicladas en grupos armados ilegales que se conocen como "bacrim" (bandas criminales), detecta varias tendencias.

El centro apunta que mientras algunos grupos "preferirán mantener una relación mínima con políticos locales que les garantice impunidad", otras redes más fuertes podrían aspirar a una agenda política más ambiciosa.

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