Lula destaca los logros económicos de su gestión en un evento empresarial en Bolivia

La Paz, 30 ago (EFE).- El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva destacó hoy los logros económicos de su gestión en un evento con empresarios bolivianos en la ciudad oriental de Santa Cruz, en medio de protestas de activistas que rechazan una carretera financiada por Brasil que atravesará un parque natural.

En la conferencia sobre "La integración regional y desarrollo social y económico de los países latinoamericanos", Lula destacó que durante su gestión en la presidencia de Brasil, la séptima potencia económica del mundo, 27,9 millones de personas salieron de la pobreza y 35,7 millones ascendieron a la clase media.

Al evento, organizado por las principales cámaras empresariales de Santa Cruz y la patronal boliviana, asistieron empresarios y autoridades locales y nacionales.

El exmandatario señaló que las facilidades para el acceso al crédito aplicadas por su Gobierno impulsaron el crecimiento interno de la economía de su país.

Lula da Silva reiteró que una de las trabas con que se topó fue que no había suficiente confianza entre latinoamericanos para impulsar una integración que permita el desarrollo conjunto.

Agregó que Latinoamérica no sólo tiene que ver a Europa y Norteamérica como los únicos mercados que le traerán prosperidad, sino que debe mirar su propio potencial de producción.

También enfatizó que es fundamental generar sociedades entre firmas bolivianas y brasileñas para emprender proyectos conjuntos.

"No quiero empresas brasileñas que vengan y compren empresas bolivianas, sino que se asocien para generar más fuentes de empleo", recalcó el expresidente.

Mientras Lula hablaba, un grupo de activistas apostado en las puertas del hotel donde se realizaba el evento protestó por la construcción de una ruta que Brasil financia y que partirá en dos el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).

"En nombre del desarrollo, ¿se debe destruir la vida?", rezaba uno de los carteles exhibidos en la protesta, que concluyó pacíficamente ante la presencia de agentes policiales.

Lula y el mandatario boliviano, Evo Morales, firmaron en 2009 el documento por el que Brasil se comprometió a financiar con 332 millones de dólares la carretera de más de 300 kilómetros entre los pueblos de Villa Tunari, en el trópico de Cochabamba (centro), y San Ignacio de Moxos, en la región amazónica de Beni (noreste).

Indígenas del occidente, oriente y sur del país iniciaron hace quince días una marcha para rechazar el proyecto vial, que atravesará el Tipnis, porque temen que ocasione fuertes daños ambientales, además de la invasión de colonos y productores de hoja de coca.

El Gobierno de Morales defiende la carretera alegando que es vital para la integración vial del país y ha ofrecido a los indígenas estudiar opciones para que la ruta no pase por el parque, aunque los grupos étnicos no confían en ese ofrecimiento.

Las autoridades han intentado sin éxito dialogar con los dirigentes indígenas, que exigen reunirse solo con Morales porque consideran que sus ministros no tienen suficiente poder de decisión, al tiempo que critican los constantes ataques y descalificaciones del Gobierno a la movilización.

Organizaciones de campesinos y productores de coca afines a Morales, que defienden la construcción de la carretera, financiada por Brasil, han amenazado con bloqueos y protestas para impedir la marcha indígena.

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