Padecen rasgos depresivos nueve por ciento de niños en México

México, 30 Abr. (Notimex).- Para prevenir aislamiento y depresión infantiles es necesario recuperar los espacios de afecto, convivencia y comunicación familiar, pues la incidencia de menores con rasgos depresivos oscila entre ocho y nueve por ciento, advirtió María Teresa Gutiérrez Alanís, académica de la UNAM.

La experta de la Facultad de Psicología de la máxima casa de estudios advirtió que según la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica el estudio se realizó en menores en edad escolar.

Mencionó que para evitar ese padecimiento los infantes deben tener un grupo social de soporte y actividades deportivas, recreativas o culturales para abrir la posibilidad de crecimiento en todas las áreas, incluidas las de expresión de las emociones.

Gutiérrez Alanís destacó que 30 por ciento de los mexicanos de 18 a 65 años padece algún trastorno psiquiátrico; los más frecuentes, ansiedad, adicciones y depresión.

Uno de los precursores más importantes de la depresión es el estrés, problema de nuestro tiempo. Las exigencias cada vez mayores y las escasas oportunidades se suman a los pocos soportes sociales que se han debilitado, como la familia, el grupo social inmediato, y hasta las creencias religiosas, expuso en un comunicado.

De pronto, dijo, las personas están expuestas a variadas fuentes de tensión, que se pueden complicar y derivar en las condiciones referidas, y lo mismo ocurre entre los menores.

Alertó que la depresión va en aumento. Las proyecciones de la Organización Mundial de la Salud indican que para 2025 será el primero o segundo lugar en la lista de problemas de salud pública. "Es impresionante, porque además los pacientes tardan en diagnosticarse y atenderse".

Los adultos de 2025 son los niños de hoy, sin embargo, en las políticas del área no se promueve la salud mental, sólo se trata de acciones que no tienen gran peso; además, no es un tema socializado en las escuelas.

Dejó claro que el cuadro de depresión es el mismo en niños y adultos: tienen síntomas emocionales y físicos, conductuales y cognitivos.

En el caso de los menores, a veces se llama depresión enmascarada o encubierta; la sintomatología ocurre a través de los denominados equivalentes depresivos, y cambia en función del grado de desarrollo del chico.

La especialista recomendó a los padres estar pendientes de sus hijos y detectar si el llanto aumenta, si se enoja, hace berrinches, tiene pesadillas o si ocurre cualquier cambio, para brindarle atención oportuna.

NTX/JRR/SGR

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