Continúa el pulso en EE.UU. para elevar el techo de la deuda con planes contrapuestos

Washington, 25 jul (EFE).- Los republicanos y demócratas mantienen hoy el pulso sobre la elevación del techo de deuda en Estados Unidos tras la presentación este lunes de dos planes contrapuestos, a poco más de una semana de la fecha límite para alcanzar un acuerdo y evitar la suspensión de pagos.

Estados Unidos alcanzó en mayo pasado el tope de endeudamiento de 14,29 billones de dólares y la Casa Blanca ha dejado claro que el Congreso debe aumentar el techo de la deuda para el 2 de agosto o de lo contrario el Gobierno se quedará sin fondos para pagar sus facturas.

Sin embargo, tras un fin de semana con reuniones constantes, declaraciones de buenas intenciones y patente falta de acuerdo, los dos principales partidos estadounidenses no parecen dispuestos a dar el brazo a torcer y reiteraron el choque frontal de sus posiciones.

Casi de manera simultánea, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, y el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, desvelaban esta tarde sus propuestas de recorte del gasto para reconducir las cuentas públicas y permitir así una elevación del tope de endeudamiento.

Tradicionalmente, el Congreso ha venido autorizando al Gobierno sin mayores problemas a aumentar su límite de endeudamiento, pero en esta ocasión los republicanos -mayoritarios en la Cámara baja- exigen un recorte paralelo del déficit de magnitud igual o mayor a la cantidad en que se vaya a aumentar el techo de deuda.

Los demócratas han accedido al ajuste fiscal, pero quieren lograrlo mediante una combinación que contemple no sólo recorte de los gastos, sino también incremento de los ingresos.

El plan de Reid cifra los recortes en 2,7 billones de dólares en los próximos 10 años y está basado principalmente en la reducción de los presupuestos de agencias federales, incluido el Pentágono y el gasto militar como consecuencia de la retirada a lo largo de la década de las tropas en Irak y Afganistán.

Como concesión, los demócratas parecen dejar de lado de momento la subida de impuestos, pese a la insistencia del presidente Barack Obama de un enfoque equilibrado que incluya el alza impositiva para las rentas más altas.

Pero quieren en cualquier caso un acuerdo que dure más allá de 2012, año en el que Obama, demócrata, se juega la reelección.

Por su parte, Boehner insistió en una propuesta en dos fases que reduciría el total del déficit de EE.UU. en 3 billones de dólares, pero que exigiría una nueva votación sobre el límite de la deuda a comienzos de 2012 en el Congreso y estaría ligado a la creación de un comité que ofrecería recomendaciones específicas de recortes.

Es en este aspecto donde las posturas entre republicanos y demócratas siguen encontradas, ya que Obama ha reiterado en numerosas ocasiones su preferencia por un pacto de largo plazo que disipe la incertidumbre sobre la economía de EE.UU., especialmente cuando en 2012 se celebran elecciones presidenciales.

Obama salió rápidamente a respaldar el plan demócrata como una "propuesta razonable" y bipartidista y urgió a los republicanos a que colaboren.

"Frente a la postura de o todo o nada, de corto plazo, de los republicanos, el senador Reid ha avanzado un compromiso responsable que reduce el gasto de una manera que protege las inversiones fundamentales y no daña la recuperación económica", dijo la Casa Blanca en un comunicado.

Obama anunció que dará un discurso esta noche a la Nación sobre la situación de las negociaciones a las 21.00 hora local (01.00 GMT).

Fuentes republicanas anunciaron que Boehner tiene previsto someter a votación el plan el miércoles en la Cámara de Representantes y se espera que el mismo día pueda comenzar la votación del plan demócrata en el Senado, todos mirando el reloj.

No obstante, cada partido cuenta con mayoría solo en una Cámara: Demócratas en el Senado y Republicanos en la Cámara de Representantes, por lo que deberán alcanzar un acuerdo para que la propuesta sea aprobada en ambas instancias.

"El tiempo se está acabando. Creo que sería irresponsable por parte del presidente vetar está legislación porque creo que es un plan sensato y nos ayudaría a evitar la mora", señaló Boehner al presentar su plan.

El Tesoro de EE.UU. ha advertido de los peligros de una suspensión de pagos, al señalar las "consecuencias catastróficas" que tendría para la economía estadounidense y mundial, concepto compartido hoy por el Fondo Monetario Internacional, que instó al país a solucionar de forma urgente el problema.

Varias agencias de calificación de crédito han alertado sobre la posible revisión a la baja de la calificación de la deuda púbica estadounidense.

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