Panetta aterrizará en el Pentágono en tiempos de mayor austeridad presupuestaria

Washington, 27 abr (EFE).- Leon Panetta, el actual director de la CIA y un veterano de la política estadounidense, se convertirá en julio en el próximo jefe del Pentágono, donde tendrá que lidiar con unos presupuestos más austeros.

La Casa Blanca confirmó hoy su designación y su sustitución por el general David Petraeus, actual comandante de las fuerzas en Afganistán.

Hombre fiel al Partido Demócrata y próximo al presidente Barack Obama, Panetta es considerado un gestor eficaz que se ha curtido en los pasillos del poder.

Responsable de la agencia de inteligencia estadounidense desde febrero pasado, Panetta desembarcó en el cargo con el cometido de dejar atrás las prácticas de tortura que mancillaron la reputación de la CIA.

Ex congresista y ex jefe de gabinete durante la presidencia de Bill Clinton (1993-2001), Panetta fue un crítico de la tortura durante la presidencia de George W. Bush.

"Los que respaldan la tortura pueden creer que podemos abusar de los prisioneros en ciertas circunstancias y aun así ser fieles a nuestros valores, pero eso es falso ", dijo en el 2008 en un ensayo publicado en la revista Washington Monthly.

"O bien creemos en la dignidad del individuo, el imperio de la ley y la prohibición de castigos crueles e inusuales o no. No existe término medio", añadió entonces.

El abogado de 72 años desembarcó en la CIA con escaso conocimiento del mundo del espionaje, lo que llevó a la comunidad de inteligencia a recibirlo con recelo.

Pese al escepticismo, Obama, que se topó con dificultades para encontrar a un candidato sin vínculos con los polémicos programas de interrogatorios de Bush, premió su capacidad de gestión, su espíritu bipartidista y la experiencia presupuestaria y en política exterior que Panetta adquirió con Clinton.

La Casa Blanca vuelve a recompensarlo ahora al designarlo próximo secretario de Defensa, un cargo que deberá ser confirmado por el Senado pero que se espera ocupe sin problemas cuando se vaya, a finales de junio, el actual responsable del Pentágono, Robert Gates.

Panetta llegará al Pentágono justo cuando la administración Obama persigue fuertes recortes en el presupuesto de Defensa y la retirada de las tropas de Afganistán en julio.

Su fidelidad a los demócratas prevé aventurar que Panetta sea más receptivo a los recortes de Defensa que Gates, un republicano al que Obama decidió mantener en el cargo durante algún tiempo.

Bajo su batuta deberá completarse también la retirada total de las tropas estadounidenses de Irak.

Nacido el 28 de junio de 1938 en Monterrey, en el estado de California, se crió en un hogar de inmigrantes italianos y ayudó a mantener el restaurante y la granja familiares.

El joven Panetta recibió una educación católica y se graduó en Derecho en la Universidad de Santa Clara, que lo preparó para la profesión de abogado que ejercería posteriormente.

Panetta, quien se convertiría en congresista demócrata, comenzó su carrera política del lado republicano y, de hecho, estuvo a cargo de garantizar el cumplimiento de las leyes de igualdad educativa entre blancos y negros durante parte de la presidencia del republicano Richard Nixon (1969-1974).

Poco después de dejar ese cargo, en 1971, Panetta se cambió al Partido Demócrata aduciendo que los republicanos se estaban alejando del centro y trabajaban en contra de las leyes de derechos civiles.

Panetta plasmó su experiencia durante la administración Nixon en un libro: "Bring us Together" ("Unámonos").

Entre 1977 y 1993 sirvió como representante demócrata por California, un periodo que le permitió profundizar su conocimiento de los entresijos de la capital y durante el que presidió el Comité Presupuestario de la Cámara de Representantes (1989-1993).

En 1993 pasó a ocupar el cargo de director presupuestario de la Casa Blanca y un año después Clinton lo nombró su jefe de Gabinete.

El que probablemente se convierta en próximo secretario de Defensa de EE.UU. recordó en tono humorístico el estrés de aquellos tiempos en un artículo publicado por la revista New Yorker en 1994.

"Cuando trabajaba en la (Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca) no tenía tiempo ni para ir al baño y ahora (no tengo tiempo) para comer, o sea que a lo mejor todo va encajando", aseguró.

Su jefe por aquel entonces quedó contento con su esfuerzo y servicio a juzgar por unas declaraciones al diario Washington Post en 1997: "Dos semanas después de que llegara (al puesto de jefe de Gabinete) pude comprobar cómo se habían calmado las cosas. Mejoró la confianza".

Tras su salida de la administración Clinton, dedicó gran parte de su tiempo al Instituto Leon y Silvia Panetta, una organización sin ánimo de lucro que se centra en el servicio público y en la participación ciudadana en asuntos de importancia para el país.

Panetta está casado y tiene tres hijos y cinco nietos.

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