Preparan ofrendas para muertos en Acapulco

A pesar de que las costumbres han sido desplazadas por la celebración norteamericana con el Halloween, la gente sigue manteniendo las tradiciones como esta; el primero de noviembre se espera a los niños difuntos y el 2 de noviembre a los

Acapulco, 30 Oct. (Notimex).- Los principales puestos de los mercados de Acapulco se observan vestidos de amarillo por la popular flor de cempasúchitl, calaveras, veladoras, pan, copal, entre otros artículos utilizados para las ofrendas tradicionales del Día de Muertos.

 

A pesar de que las costumbres han sido desplazadas por la celebración norteamericana con el Halloween, la gente sigue manteniendo las tradiciones como esta; el primero de noviembre se espera a los niños difuntos y el 2 de noviembre a los adultos.

 

En esta ocasión la gente acude a los locales a comprar desde flores hasta las especias que usará para preparar manjares, que después colocan en los altares dentro de sus casas, en donde una foto de los difuntos y una vela encendida es el marco central.

 

De noche se aprecian mejor los altares con las velas encendidas, las cuales significan la luz de cada muerto en la familia, comentó la señora, Sonia Martínez quien todos los Días de Muertos acude a comprar lo que ofrece a los que se adelantaron.

 

En los mercados, lo más vendido son las cadenas de cempasúchil, algunas de papel piqué, para ser colocadas en los diferentes espacios que acompañarán al difunto en estos días, en que su alma retorna al lugar en donde lo esperan.

 

Algunas familias acostumbran a utilizar los pétalos de la flor de cempasúchil para hacer un camino que va del altar hacia la puerta, que significa el trayecto que debe seguir el alma hasta el lugar en donde probará los guisados, postres y bebidas que le han preparado.

 

La señora Sonia cuenta que los diferentes alimentos que se colocan en las ofrendas pierden su olor, lo que significa que fue comido por los muertitos, lo mismo sucede con el agua que coloca en vasos de vidrio y la sal, al tercer día aparece como si alguien hubiera tomado un poco.

 

"El día dos también ofrezco a las ánimas solas, aquellas personas que murieron y nadie los espera este día en sus hogares, se les enciende una vela y uno les da luz. A mi me enseñó mi mamá esta tradición pero cada día se va perdiendo", dijo.

 

Reconoció que no sabe si sus hijas continuarán con la tradición cuando ella muera, "pero mientras eso no suceda continuaré esperando a mis muertitos", expresó la señora Sonia, de 78 años.

0
comentarios
Ver comentarios