jueves 18 de julio de 2019 | 04:56
Columnas

Más signos de recesión, ahora en la industria

@DMoralesPerez vie 12 jul 2019 13:42
Mientras el presidente dice que no se ven signos de recesión, y sí de desarrollo, estos datos -que le quitan el sueño a los inversionistas- hablan de lo contrario.
Mientras el presidente dice que no se ven signos de recesión, y sí de desarrollo, estos datos -que le quitan el sueño a los inversionistas- hablan de lo contrario.
Foto propiedad de: Internet

El INEGI, fuente oficial de datos, reportó que la actividad industrial, donde se genera más de la tercera parte de la actividad económica general, cayó 3.1% en mayo, comparada con el mismo mes del año pasado.

Respecto al mes previo –abril- bajó 2.5%.

Las señales de deterioro en la actividad económica son cotidianas. Y en cascada. 

Ayer dijo el Bank of América-Merril Lynch, que la economía mexicana se encuentra en estado de recesión. Hay recesión, según los expertos, cuando durante dos trimestres consecutivos hay una baja en la actividad económica, es decir el Producto Interno Bruto. En el primer trimestre del año reportó el INEGI una baja de 0.2% en este indicador. 

La correduría de Merril Lynch anticipa una caída de 0.4% por ciento en el segundo trimestre, con lo que se caería técnicamente en una recesión. El 31 de julio el INEGI despejará la duda, cuando dé a conocer esta información.

A esta perspectiva de debilitamiento, se añade la óptica oficial, del ente de mayor autoridad generador de información, el Banco de México (el otro es el propio INEGI), quien señala que la economía mexicana se aproxima a una recesión débil.

Una vista interior de los datos del INEGI de la actividad industrial muestra indicios preocupantes. La Minería cayó 8.9% en mayo respecto a mayo. La construcción se desplomó un 9%. Sabemos que este último es un indicador anticipado; predice que la atmósfera de los negocios se anticipará, con una secuela, también dañina: es intensiva en ocupación, por lo que también avizora, de forma adelantada, una mayor baja en los indicadores de empleo.

Mientras el presidente dice que no se ven signos de recesión, y sí de desarrollo, estos datos -que le quitan el sueño a los inversionistas- hablan de lo contrario.