lunes 22 de julio de 2019 | 06:27
Columnas

Once Varas. Migración y muerte

@obedc mié 26 jun 2019 10:12
Óscar Alberto tenía 25 años, y su hijita Angie Valeria, apenas iba a cumplir dos años.
Óscar Alberto tenía 25 años, y su hijita Angie Valeria, apenas iba a cumplir dos años.
Foto propiedad de: Internet

¿Quién es el culpable de la muerte de un migrante de 25 años y su bebé de escasos 23 meses de nacida?

A Nayib Bukele, presidente de El Salvador quien vino hace poquito a México a aplaudir a López Obrador, ¿se le habrá constreñido el corazón al ver la foto de los dos cuerpos muertos?

No pregunto por lo sentimientos de Donald Trump, porque esa respuesta se sabe…

Óscar Alberto tenía 25 años, y su hijita Angie Valeria, apenas iba a cumplir dos años.

Dice la nota que, como miles más, Óscar, su esposa Tania, de 21 años y la bebé, abandonaron El Salvador en abril pasado buscando una calidad de vida ausente en su patria centroamericana.

Dos meses después encontraron la tragedia en las aguas turbulentas del Río Bravo, en su intención de pedir asilo a los Estados Unidos.

La foto de los dos cuerpos sin vida, como la otra foto parecida, la de un bebé muerto en aguas del Mediterráneo, le dieron la vuelta al mundo.

¿Pero de qué sirve mostrar esas imágenes si los corazones de los poderosos no se ablandan?

¿SUEGRA ‘BRONCA’?

Adalina Ávalos, esposa de Jaime “El Bronco” Rodríguez Calderón, el gobernador de Nuevo León, es hija de María Teresa Martínez Galván, o “Doña Tere”, una influyentísima líder y activista política del municipio de Santa Catarina, al cual, sin embargo, no le fue posible gobernar porque perdió en las elecciones del año pasado, cuando buscó la alcaldía.

Pues bien, de acuerdo al periódico El Norte, “Doña Tere” cobra en la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, porque lo que es trabajar, pues nadie sabe qué es lo que hace ni conoce sus horarios.

La suegra de “El Bronco” volvió a su puesto, tras haber pedido licencia para competir en las elecciones pasadas.

Pero no debe de estar triste, ya que le aumentaron el sueldo en un 144 por ciento, porque antes de las elecciones cobraba 28 mil 789 pesos mensuales, en el 2017, y ahora cobra 70 mil 236 pesos.

Insisto, sin que nadie sepa exactamente qué es lo que hace por la atribulada seguridad del convulso estado de Nuevo León.