lunes 22 de julio de 2019 | 06:36
Columnas

Jóvenes Becarios y Trabajo: ¿Futuros Desempleados?

@jcma23 lun 24 jun 2019 15:15
Es interesante conocer estas cifras sobre el programa nacional que se ha puesto en marcha para apoyar a los jóvenes en México
Es interesante conocer estas cifras sobre el programa nacional que se ha puesto en marcha para apoyar a los jóvenes en México
Foto propiedad de: Internet

En una nota de Alma E. Muñoz, publicada ayer en el diario La Jornada (23 de junio, 2019) se informa que “...el número de beneficiarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro (del gobierno federal) ascendía a 702 mil 445, de los cuales 57.7 por ciento son mujeres. La mayoría tiene estudios de preparatoria y aunque no llegan a 2 mil también hay con posgrado.”

Es interesante conocer estas cifras sobre el programa nacional que se ha puesto en marcha para apoyar a los jóvenes en México, que no cuentan con empleo y que por algún motivo han abandonado las aulas. Aunque también es un programa que apoya a las empresas del sector privado y a las instituciones del sector público que emplean a jóvenes en condiciones adversas.

Más allá de la información actual sobre los avances de este programa federal dirigido a jóvenes “aprendices”, será también importante dar seguimiento al fenómeno mismo de la inducción y la capacitación, que tendrá una duración de un año para cada beneficiario. Sin duda, los procesos de descripción, caracterización y evaluación continua que se lleven a cabo del mencionado programa, permitirán valorar los límites y los efectos que tendrá un programa de tal magnitud y de primera línea del gobierno de la 4T.

“De acuerdo con el gobierno –indica la nota de La Jornada-, 72.6 por ciento de los beneficiarios (509 mil 511) son aprendices en el sector privado y 24 por ciento en una institución pública (168 mil 482). Tan sólo 3.4 por ciento (24 mil 104) en una organización social... Por estado, el mayor número de jóvenes vinculados a una empresa o dependencia, ya sea pública o privada, se registra en Chiapas, con 110 mil 16, mientras en Aguascalientes hay 3 mil 40. En la Ciudad de México van hasta ahora casi 32 mil... La meta sexenal del programa son 2.3 millones de personas, entre 18 y 29 años, que no estudian ni trabajan, con una beca de 3 mil 600 pesos mensuales durante un año, además de atención médica en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y una constancia de capacitación por el periodo de permanencia.”

Cabe recordar que la semana pasada se generó una polémica con el presidente López Obrador, en una conferencia matutina, acerca de si los becarios del programa de Jóvenes Construyendo el Futuro se contabilizaría como estadística de empleo formal en México, debido a que el IMSS reportó una baja del 88 por ciento en el registro de nuevos empleos durante el último mes. En efecto, los especialistas confirmaron que los y las jóvenes becarios-aprendices no están considerados formalmente como empleados registrados ante el IMSS, sino beneficiarios de un programa público de apoyo con fines de inducción o de capacitación, pero no de empleo permanente. 

Por lo tanto, la prueba de fuego de este tipo de medidas de políticas públicas de apoyo al empleo y a los y las jóvenes, se verificará al término del primer año de su ejercicio, en ese entonces, en todo caso, se podrá evaluar la permanencia en el empleo formal de las y los jóvenes becarios.

“En el reporte del gobierno se aprecia que la mayoría de los jóvenes tiene entre 19 y 26 años. Sobre todo se trata de personas con estudios de preparatoria (302 mil 655), más los que terminaron secundaria (188 mil 192) y licenciatura (128 mil 731). Hay registrados 53 mil 141 con primaria, 27 mil 607 con carrera técnica y mil 997 con posgrado.”

Un programa noble, que tiene como eje la distribución de recursos económicos públicos (becas) para los jóvenes sin empleo y que a la vez no se encuentran matriculados en el sistema educativo, tiene, sin embargo, un horizonte finito para los beneficiarios (me refiero tanto a las personas como a las instituciones). Por eso considero relevante pensar y preguntar ¿qué va a pasar con los jóvenes que participan de esta iniciativa gubernamental, al término de la vigencia del apoyo programado (un año)? Así mismo, será de interés público conocer los resultados de las evaluaciones que se hagan durante el funcionamiento mismo del programa, puesto que se han presentado algunos casos de denuncias de presuntos “tráfico de becas” o “dobleteo de beneficiarios”, asuntos sobre los cuales deberá de informar puntualmente la Secretaría del Trabajo, federal.

El programa de referencia ha iniciado de manera adecuada, pues cumple con un poco más del 25 por ciento de las metas establecidas; dato que no es nada despreciable si consideramos que apenas se cumplen 7 meses del inicio de la administración federal. Pero también se requiere, junto con ese impulso, de la reactivación de otros factores económicos y de la producción de bienes y servicios: Mayor inversión pública y privada.

Finalmente, pienso que será interesante determinar si estos apoyos (becas) serán renovables o simplemente se entregarán por única vez a las y los jóvenes, de tal manera que le permitan asegurar un futuro más estable como trabajadores y no como “futuros desempleados”, en el mediano plazo. Además de saber si el programa, cuya presencia de las mujeres jóvenes es mayoría (casi 60 por ciento), estará acompañado de otros apoyos o beneficios, debido a que ellas se encuentran en un tiempo en el cual pueden convertirse en madres, y ello genera otras necesidades y derechos.

Ojalá que estos aspectos sean analizados por las autoridades federales y estatales en el corto plazo, y tomen las decisiones pertinentes y oportunas para que las y los jóvenes becarios no pasen a ser, en el futuro, “adultos desempleados” o en el “empleo informal”.