lunes 22 de julio de 2019 | 06:31
Columnas

AMLO en la gira del desencanto

@ruizjosejaime lun 24 jun 2019 10:35
El aburrimiento llevó incluso a una jovencita a pintar el dedo ante las cámaras en un evento en Mérida de Jóvenes Construyendo el Futuro.
El aburrimiento llevó incluso a una jovencita a pintar el dedo ante las cámaras en un evento en Mérida de Jóvenes Construyendo el Futuro.
Foto propiedad de: Internet

El presidente Andrés Manuel López Obrador cada vez convence menos. Así se vio en la gira por el sureste, la cual terminó en la mañanera de hoy recomendando que ya no se cultive tanto chayote, en respuesta a la última pregunta de un reportero donde se alababa a una funcionaria pública. Por lo demás, los reporteros locales de Quintana Roo demostraron cómo pueden ser las ruedas de prensa presidenciales fuera del confort de Palacio Nacional y los cada vez menos incisivos cuestionamientos de la fuente.

Los reporteros de Quintana Roo llevaron una conferencia respetuosa, pero incisiva; tumultuaria, pero puntual en sus preguntas regionales. Andrés Manuel sorteó la mañanera con evasivas, sobre todo en lo que se refiere al sargazo: no lo ve como un problema grave y, sin embargo, puso al Estado mexicano a solucionarlo.

Los reporteros de Quintana Roo se quedaron esperando respuestas específicas, no generalizaciones. Sin duda hubo desencanto entre ellos. López Obrador deberá de dar un giro en sus exposiciones porque empieza a parecer un disco rayado, lo cual ante su primer informe de gobierno en el Zócalo, lo exhibe como aburrido y repetitivo.

El aburrimiento llevó incluso a una jovencita a pintar el dedo ante las cámaras en un evento en Mérida de Jóvenes Construyendo el Futuro. La señal, considerada por muchos obscena, se hizo tendencia con el hashtag #TodosSomosLaNiña. En un país polarizado, esto dividió a los usuarios de redes sociales y, en descargo de la jovencita, algunos compararon a la estudiante con Beatriz Gutiérrez Müller y su otra señal cuando estuvo acompañada por la diputada federal Tatiana Clouthier.

Más que la señal, hay que escribir sobre el aburrimiento y el desencanto. La jovencita mostró apatía en un evento en el cual no quisiera haber estado. Los reporteros de Quintana Roo, desencanto. Es muy probable que sintieran que López Obrador no atendió los problemas que le plantearon. Lo cierto es que al presidente el discurso se le está agotando. Su “producto”, su “marca”, ya no jala como antes.