viernes 19 de julio de 2019 | 06:03
Columnas

AMLO guarda las espaldas de Peña Nieto… el bailador

@ruizjosejaime jue 20 jun 2019 09:44
Y, mientras tanto, en algún lugar del planeta, el expresidente Enrique Peña Nieto baila, o pretende bailar. Goza, se alegra, sonríe.
Y, mientras tanto, en algún lugar del planeta, el expresidente Enrique Peña Nieto baila, o pretende bailar. Goza, se alegra, sonríe.
Foto propiedad de: Internet

Cuando le preguntaron al presidente Andrés Manuel López Obrador cuándo se realizaría la consulta para enjuiciar o no a los expresidentes, se hizo bolas; supo contestar, pero mal. Trastabilló políticamente al sugerir una consulta para la consulta o, en su defecto, hacer foros para saber si la gente quiere o no este enjuiciamiento.

Y, mientras tanto, en algún lugar del planeta, el expresidente Enrique Peña Nieto baila, o pretende bailar. Goza, se alegra, sonríe.

Andrés Manuel confunde el fin de la impunidad por “apostar a lo espectacular”. ¿Cuándo ha sido “espectacular” que los ciudadanos ejerzan su derecho a pedir que quienes han pasado por el poder rindan cuentas de cómo ejercieron ese poder? El mandato de las elecciones de hace un año fue contundente: acabar con la corrupción y la impunidad, pero en la confusión de López Obrador eso sería fácil y hasta popular.

Y, mientras tanto, en algún lugar del planeta, el expresidente Enrique Peña Nieto baila, o pretende bailar. Goza, se alegra, sonríe.

El presidente dice que no hay que anclarnos en el pasado y, sin embargo, a seis meses de gobierno, el anclado es él cuando cada mañana le echa la culpa de todo a la etapa neoliberal. Más congruente, la jefa del Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, propone que no se puede seguir echando la culpa a los gobiernos anteriores: “…ya no se trata de echarle la culpa a los anteriores; ya se trata de ponerse trabajar de tiempo completo…”.

Y, mientras tanto, en algún lugar del planeta, el expresidente Enrique Peña Nieto baila, o pretende bailar. Goza, se alegra, sonríe.

AMLO condiciona la consulta sobre el enjuiciamiento: “sólo si sea mucha la exigencia de la gente”. Y, retórico, habla de democracia, de la democracia en Atenas (¿votaban los esclavos, mujeres y metecos?). La forma “democrática” ateniense le sirve a Andrés Manuel para criticar a quienes califican como despectiva la consulta a mano alzada y asegura que hay muchas maneras  de hacer una consulta. Pues bien, en cada mitin que realice, ¿por qué no hace la consulta entre los ciudadanos para saber si quieren o no enjuiciar a los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto? No lo hará porque sabe que sí habrá una demanda a favor del enjuiciamiento y su postura de guardar espaldas, perdería. Por lo demás, si el asambleísmo es democracia participativa, nuestro presidente ignora por completo lo que es la democracia participativa.

Y, mientras tanto, en algún lugar del planeta, el expresidente Enrique Peña Nieto baila, o pretende bailar. Goza, se alegra, sonríe.