miércoles 19 de junio de 2019 | 01:03
Columnas

Percepciones. Lectura y comprensión

@ftijerin mar 11 jun 2019 07:20
Francisco Domínguez Servién
Francisco Domínguez Servién
Foto propiedad de: Internet

“Leer evitará que hagas el oso en un acto presidencial”Yomero

Hace unas cinco décadas, cuando estudiaba la primaria, llevábamos una clase de “lectura y comprensión” en la que nos enseñaban a leer con fluidez y después a explicar lo que habíamos entendido de la lectura.

Mucho tiempo ha pasado desde entonces y los sistemas educativos han cambiado, pero leer es una actividad inherente al ser humano, como también el comprender lo que se lee.

Ser exitoso en la vida, en casi cualquier profesión, requiere de leer y comprender porque es una de las formas básicas de aprender, de nutrirte, de asimilar conocimientos y conocer sobre diversos tópicos.

Por lo anterior no comprendo cómo es que Francisco Domínguez Servién ha llegado a ser Gobernador de Querétaro si es más que evidente que no lee bien. El sábado en Tijuana hizo lo que coloquialmente se conoce como “el oso” al pronunciar un discurso que fue visto en todo México.

Dirán quienes lo defienden: “es que los nervios”, “es que no había leído antes el discurso” y otras tantas lindezas.

Pero el panista lleva trecho político recorrido, además de haber cursado la carrera de Médico Veterinario Zootecnista para lo cual hubo necesariamente que leer y comprender.

Para poder comprender es necesario conocer y respetar los signos ortográficos; es básico el interpretar puntos, comas, acentos y otros signos, a fin de darle coherencia al escrito y con ello poder entender lo que está escrito.

Hoy me pregunto, ¿habrá entendido el Gobernador lo que dijo?

Si no tuvo la precaución de leer con anterioridad el texto que iba a pronunciar frente a muchas personas y que era previsible sería transmitido en vivo para miles más en todo el país, el queretano es un irresponsable.

Ahora bien, algunas personas tienen dificultades congénitas para pronunciar algunas palabras y en ese caso es responsabilidad del equipo que prepara sus discursos el utilizar sinónimos que eviten ese problema.

El caso es que una oportunidad que pudo haber sido de éxito para Domínguez Servién terminó siendo una exhibición de que algo tan sencillo y tan básico como el leer un texto resulta todo un tormento para él y para quienes tuvimos la desgracia de escucharlo.

Es posible remediarlo mediante el apoyo de profesionales. Ojalá lo haga, por su bien, pero sobre todo por los habitantes de Querétaro, porque es prioritario que comprenda lo que lee y también lo que dice.