martes 25 de junio de 2019 | 10:11
Columnas

Carta de Alex Lora al Presidente

@RafaelTonatiuh jue 23 may 2019 18:53
Peje compañero, perdona a esta Lora, por favor.
Peje compañero, perdona a esta Lora, por favor.
Foto propiedad de: Internet

En exclusiva, les presento íntegra, la carta que encontré dentro de un buzón enfrente de Palacio Nacional, presumiblemente del “Chabuelo del rock nacional”: Alex Lora, quien ya se bajó del avión FZ10 y se enteró que su hija Celia, hizo el chascarrillo de pedirle a un amigo que matara al Peje.

 

¡Pejerocker de mi corazón!

¡Yo soy barrio como tú, mi Pejerocker, no mames! Acuérdate de mi letra: “¡Y las tocadas de rock, ya nos las quieren quitar, solo las va a poder tocar, la hija de Silvia Pinal!” ¡Nadie más que un ídolo de la Juventud marginal podría concebirlas. Mi Pejerocker! ¡Letras surgidas del alma juvenil anarquista proletaria! ¿Te imaginas yo cantando eso, mientras hipócritamente aplaudo las mamadas de mi hija Celia? ¡No mames! ¡Ya la castigué! Ya le prohibí a mis dealers que le surtan drogas. Si quiere ponerse chida que se meta Cloralex con aspirinas.

Mi Pejerocker, tú y yo podremos echar desmadre y alivianarnos con unas rayitas y pararnos temprano a seguir promoviendo nuestra imagen como rockstars que somos, ¿sí o no, mi Pejerocker? La diferencia es que tú no tienes una hija como la mía. Celia sí es otro pedo, cabrón. No mames. Las hijas de las estrellas de rock están más dañadas que la credibilidad de Ricardo Anaya. Neto. Pregúntale a cualquier psicólogo. Neto.

También comprenderás que es una mamada que se encabrone la banda, nomás porque mi hija Celia, le pidió de cotorreo a un pendejo, que matara al Peje. ¡No mames! ¿Cómo le hacen caso a una modelo? ¿Para colmo especializada en fotos eróticas privadas? ¿Acaso lo van a preguntar también su opinión sobre la refinería “Dos Bocas”, la costosa casa de Barbosa o sobre el armamento iraní? ¡Es modelo, pendejos! ¡Y se encuera! ¡Y mató a una persona atropellándola, manejando bien peda, escuchando a “Brujería” a todo volumen! ¿Quién le presta atención a sus opiniones? ¿Quién? Más abajo solo queda Brozo.

Es como cuando se encabronaron con ese cantante de banda, que dijo que “no quería una mujer que no supiera trapear”. ¡No mamen! ¡Es la opinión lógica de un cantante de banda, pendejos, no del Premio Nobel de tu Puta Madre!

En fin, mi querido Pejerocker, yo sé que me merezco una Secretaría de Estado, porque tengo la edad reglamentaria para pertenecer a tu gabinete, pero mejor no me ofrezcas nada, me conformo con que no le hagas caso a la pendeja de mi hija, que yo sé, muy en el fondo, es morenista; vengas a tu humilde casa a darte un jalón de mi cosecha y aceptes esta rola que con todo mi corazón te dedico, cabrón. Y no la hagas de jamón porque me bajoneas, mi Pejerocker. ¡Y que viva el rocanrol!

“Oye compañero” (Cántese como “Oye cantinero”)

Peje compañero, perdona a esta Lora, por favor.

Quiere estar borracha, pero ya le di un castigo peor:

No beberá mucho, pues temprano se debe encuerar