martes 25 de junio de 2019 | 10:15
Columnas

“Lozoya ¿distracción o advertencia?”

@maloguzmanvero mié 22 may 2019 23:00
El mar parece tranquilo pero en realidad esta más picado que de costumbre...
El mar parece tranquilo pero en realidad esta más picado que de costumbre...
Foto propiedad de: internet

“Los vientos y las olas están siempre al lado de los navegantes más expertos.” Edward Gibbon

No es lo mismo marinero que capitán

O dicho de otro modo, la práctica hace al maestro. Y, así, el presidente López Obrador tiene la habilidad como ningún otro político de lanzar distractores cuando las aguas comienzan a correr.

Este episodio no es la primera vez. Casos recientes han sido las “mañanitas con mariachis” y la muy particular alocución de Elena Poniatowska para evitar las preguntas —pero sobretodo las respuestas— en relación a la construcción de la refinería de Dos Bocas. O, también, el lanzamiento del sencillo de Beatriz Gutiérrez a dueto con Tania Libertad precisamente tras los terribles hechos de la matanza de Minatitlán.

Andrés Manuel ha hecho de la práctica un arte, y en mi opinión el anuncio de las imputaciones y el inicio de un proceso judicial contra Emilio Lozoya, ex director de PEMEX, no es una excepción y sí, sin duda, una estratagema para dividir las conversaciones que preponderantemente giran sobre la renuncia de Germán Martínez y la crisis en el IMSS.

Fuerte oleada

¿Ir tras de Lozoya será suficiente? No lo creo; esta tormenta no es la común y el mar está más picado que de costumbre. Andrés Manuel ya designó a Zoé Robledo en sustitución de Germán Martínez a la cabeza del IMSS y lanzó al agua el anzuelo de la lucha contra la corrupción junto con un “pez mediano”, Emilio Lozoya. Pero las críticas de sus detractores no cejan y por primera vez en sus fieles seguidores han enmudecido ante la tragedia que aqueja al sector salud y que los recortes del gobierno federal solo han agravado...

Siembra pánico

Los distractores también pueden servir de advertencias, y “echar” a Emilio Lozoya a que lo devoren las criaturas que habitan el océano sirve precisamente para eso. Ofrece al ex servidor público y acto seguido los peñistas y no pocos grandes empresarios se ponen a temblar. Evita el motín que le están fraguando esas y otras fuerzas, inclusive las que navegan dentro de su propia embarcación.

Esa fue ya la segunda llamada. La primera se dio hace unos días al firmar un decreto que anula cualquier futura condonación de impuestos a contribuyentes, a la vez que sus encargados de gestión en la materia anunciaron los montos condonados entre 2006 y 2018, mismos que el diario Reforma se encargó de ligar a los nombres. Claro, ya el SAT ha aclarado que ellos no elaboraron el documento al que alude el rotativo, pero la oficina de tributaciones no dijo en ningún momento que la información como tal fuese falsa.

Última llamada

Que no les quepa la menor duda: ante una nueva crisis o amenaza de naufragio, AMLO no dudará en ir en contra de un pez más gordo. ¿Quién será? ¿Videgaray, Ruiz Esparza, Nuño, Gamboa, Beltrones, los mismos Peña y Calderón? ¿Un importante empresario de medios? ¿O quizá algún otro funcionario-hombre de negocios dueño de farmacéuticas o de un mercado de distribución de medicamentos? Y es que si a Andrés Manuel la gente no le perdona la posibilidad de haber contribuido a agravar la frágil situación de la salud pública en México, ¿qué creen que le haría la ciudadanía a los personajes que la provocaron?