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Columnas

Video: La película de Orson Welles que explica por qué Germán Martínez es el alacrán que atacó con su aguijón a AMLO

@FedericoArreola mar 21 may 2019 15:22
Martínez renunció no en prudente silencio, sino escandalizando, o sea, con ganas de hacer daño. Esa es la traición al político, AMLO, que sacó a Germán del basurero calderonista en el que lo habían desechado
Martínez renunció no en prudente silencio, sino escandalizando, o sea, con ganas de hacer daño. Esa es la traición al político, AMLO, que sacó a Germán del basurero calderonista en el que lo habían desechado
Foto propiedad de: internet

Ha dicho Sergio Sarmiento en Twitter que quiero linchar a Germán Martínez porque lo comparé con el alacrán traicionero de la fábula. No es mi intención, pero admito que don Germán es un tipo que me cae muy mal. 

Claro está, no es por antipatía que digo que Martínez es como el alacrán. Simplemente, lo es. Objetivamente lo es. Y punto. Daré más datos para demostrar que no exagero.

No hay certeza acerca de quién es el autor de la fábula de la rana y el alacrán. Como todo el mundo sabe, se trata de una historia muy útil para explicar traiciones como la de Germán Martínez —renunciado director del IMSS que no se fue en prudente silencio, sino escandalizando al culpar a la Secretaría de Hacienda.

Escandalizando, sí... o sea, con ganas de hacer daño. Esa es la traición al político, AMLO, que sacó a Germán del basurero calderonista en el que lo habían desechado.

En el cine, en 1955, en una película de Orson Welles, Mr. Arkadin, el protagonista, Gregory Arkadin, contó la fábula del alacrán y la rana. Aquí el video y más abajo el texto:

“Un escorpión, que deseaba atravesar el río, le dijo a una rana:

-¿Puedes ayudarme a cruzar el río? No sé nadar.

-¿Que te lleve a mi espalda?- contestó la rana- Ni pensarlo. Te conozco. ¡Si te llevo a mi espalda me picarás y me matarás!

-No seas tonta- contestó el escorpión- ¿No ves que si te pico, te hundirás y yo, como no sé nadar también me ahogaré y moriré?

Este razonamiento convenció a la rana. Así que lo cargó sobre su espalda y empezaron a cruzar el río.

Cuando habían llegado a la mitad del mismo, el escorpión picó con su aguijón a la rana. De repente, ésta empezó a sentir un fuerte dolor y notó cómo el veneno se empezaba a extender por su cuerpo. Mientras se ahogaba, y con ella el escorpión, le dijo:

-Lo sabía. Pero, no lo entiendo ¿por qué lo has hecho? ¡Tú vas a morir también!

El escorpión la miró y le dijo, mientras él también se ahogaba:

-No he podido evitarlo…es mi naturaleza”.