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Columnas

“Arráncame la vida" . Yeidckol contra AMLO en Puebla

@diaz_manuel mié 17 abr 2019 14:25
Barbosa es un simple peón, enfermo y con muy poca calidad humana, que se dedicará a atender y pagar favores a la presidenta de su partido y a los empresarios que respalden su designación.
Barbosa es un simple peón, enfermo y con muy poca calidad humana, que se dedicará a atender y pagar favores a la presidenta de su partido y a los empresarios que respalden su designación.
Foto propiedad de: Internet

Todo indica que la elección de Puebla será como una reedición de la estupenda novela Arráncame la Vida, de la escritora Ángeles Mastretta, que basó esa obra en la vida y excesos de Maximino Ávila Camacho, a quien se muestra tal como era: Asesino y corrupto.

Por ello vale la pena retomar la sugerencia diaria del presidente Andrés Manuel López Obrador, de recordar la historia para no repetir los actos de barbarie y corrupción que están en las entrañas de la vida de los políticos de México.

 

Ávila Camacho y su nieta Citlali (Yeidckol)

La elección de Puebla hace que se recuerden algunos pasajes de la historia de ese estado, sede de cacicazgos, corrupción y barbarie, más ahora, porque algunos de los descendientes de quienes protagonizaron esos hechos, son parte esencial de la trama electoral poblana. Me refiero a la nieta de Maximino Ávila Camacho, Citlali Ibáñez Camacho, mejor conocida como Yeidckol Polevnsky.

Citlali o Yeidckol, al puro estilo de su abuelo, impuso como candidato a Miguel Barbosa, a pesar de los señalamientos que existen en su contra, y en contra del senador Alejandro Armenta, quien fue apoyado desde un principio por los senadores de Morena para ocupar dicha candidatura

 

Repasemos la historia

Como sugiere AMLO, repasemos la historia, en esta ocasión de la vida y atrocidades de Maximino Ávila Camacho, quien fue gobernador de Puebla, secretario de Comunicaciones y Obras Públicas y precandidato a suceder a su hermano Manuel Ávila Camacho en la presidencia de la República.

Maximino llegó a la gubernatura de Puebla con el apoyo del general Lázaro Cárdenas y desde ahí construyó su emporio con la ambición de llegar a ser presidente a costa de lo que fuese. Despreciaba a su hermano a quien llamaba “bistec con ojos”, y contaba con la confianza del presidente Cárdenas. Incluso uno de los mayores caciques de la Revolución y de los más sanguinarios, Gonzalo M. Santos, se admiraba de Maximino a quien consideraba como el más “fiero”.

Su poder abarcaba desde las fortunas de más abolengo de Puebla, hasta el palacio episcopal; reprimió con violencia las huelgas, raptaba a las mujeres que le gustaban y, si se disgustaba con alguno de los colaboradores, echaba mano del fuete para golpearlos. Cuando vio que su hermano prefirió a Miguel Alemán para sucederlo, amenazó con organizar a varios gobernadores y realizar actos de rebeldía en contra del presidente y hasta amenazó con matarlo.

Relaciones político-empresariales 

Su relación con los empresarios le redituó mucho, en especial la que tuvo con “el gringo más odiado” William Jenkins, con quien estableció un acuerdo que en esos momentos era muy socorrido por la clase política mexicana, brindar respaldo a los empresarios para que incrementaran sus fortunas a cambio de su dinero para ganar elecciones. Con Jenkins, en particular, se crearon verdaderos polos de poder empresarial como Bancomer, El Heraldo de México y un desarrollo en la Industria Cañera, toda una verdadera concentración de la riqueza.

Salinas y Ávila Camacho

A pesar de contar con ese respaldo, la muerte alcanzó a Maximino en plena campaña presidencial. Se dice que falleció envenenado después de participar en un acto proselitista en Puebla.

Maximino Ávila Camacho tuvo alrededor de 14 hijos reconocidos y muchos más por fuera de sus matrimonios, ahí es donde se ubica la madre de la presidenta de Morena. La familia de Maximino siempre estuvo muy cerca de la familia Salinas Lozano, por lo que Carlos y Raúl y los hijos siempre se procuraron. Como el caso de Alicia Ávila quien contrajo matrimonio con el empresario veracruzano, Justo Fernández, quien, por cierto, hacía múltiples negocios con el hermano del expresidente, entre ellos, que le dieran por 25 años la concesión del Hipódromo de las Américas durante la administración salinista.

En tiempos actuales y ya en relación con la candidatura de Morena a la gubernatura de Puebla, la en la disputa entre el senador Ricardo Monreal y la presidenta de Morena, el asesor del zacatecano, Alejandro Rojas Díaz Durán, destapó la relación de la nieta de Maximino con el hermano incómodo.

Presentó pruebas, entre ellas, fotografías recientes tomadas en el cumpleaños de Diego Fernández de Cevallos y comentó que “Raúl Salinas de Gortari es el verdadero padrino de Yeidckol Polevnsky y su primer maestro político. Hay fotos recientes, en el cumpleaños de Diego Fernández de Cevallos; este es el maestro, el gurú, el hombre que promovió y metió a la política a la líder de Morena”. Incluso en algún tiempo se rumoró que había una relación sentimental entre Citlali y Raúl.

La imposición de Barbosa 

 

Ahora vemos que la imposición de Barbosa al puro estilo de Maximino es rehacer el poder que en algún tiempo ostentó la familia de Yeidckol en Puebla. Regresará con seguridad algún gran empresario poblano y, por qué no, las grandes reuniones y festines volverán a tener lugar en el rancho las Mendocinas de Raúl Salinas de Gortari.

Porque al final, Barbosa es un simple peón, enfermo y con muy poca calidad humana, que se dedicará a atender y pagar favores a la presidenta de su partido y a los empresarios que respalden su designación.