sábado 20 de julio de 2019 | 07:32
Columnas

Percepciones. Desconfianza

@ftijerin lun 25 mar 2019 05:56
Miguel Treviño anuncia que continuará el proyecto del Central Park sampetrino que, como tantas otras cosas, sólo se quedaron en simples ideas en los tiempos de Maurici
Miguel Treviño anuncia que continuará el proyecto del Central Park sampetrino que, como tantas otras cosas, sólo se quedaron en simples ideas en los tiempos de Maurici
Foto propiedad de: Internet

“La confianza es como los embarazos, un asunto de todo o nada” Yomero 

El tiempo pone las cosas en su sitio y te brinda la posibilidad de conocer la verdad.

Cuando Mauricio Fernández comenzó su pleito personal para sacar de los terrenos de Fuentes del Valle a los clubes de futbol americano infantil Pumas y Avispones, el pretexto era que a través de la ruta del Arroyo “El Capitán” se construiría la interconexión entre Morones Prieto y Lázaro Cárdenas.

En la primera “intentona” a Mauricio le faltó tiempo, a pesar del acoso y hostigamiento hacia los padres de familia de los niños deportistas y a pesar, también, de que aseguró tener el recurso para hacer la famosa interconexión.

De regreso a la alcaldía la cuenta estaba pendiente y Fernández Garza cobró la afrenta, pero ahora ya no se trataba de la interconexión, sino de una continuación de la Calzada San Pedro con una serie de parques. Pasó su periodo y ni la interconexión, ni los parques, aunque sí sacó de los terrenos a los clubes deportivos.

Ahora Miguel Treviño anuncia que continuará el proyecto del Central Park sampetrino que, como tantas otras cosas, sólo se quedaron en simples ideas en los tiempos de Mauricio, pero que para el efecto realizará una consulta en la que preguntará a los vecinos qué vocación, qué materiales, qué usos y a ver qué más se les ocurre, en los predios, para después realizar un taller de diseño participativo y con todo ello proceder a realizar el proyecto ejecutivo para, entonces sí, empezar a hacer algo ahí.

Sin consulta le puede anticipar al alcalde sampetrino que se va a meter en mil y un líos porque cada vecino tiene sus ideas y las defenderá a capa y espada; lloverán recursos, protestas y hasta amparos, que le impedirán que inicie cualquier obra.

Y es que destruir es muy sencillo. 

Pero más allá de que se pongan o no de acuerdo en qué hacer con los terrenos y de lo que pensemos muchos acerca del beneficio social que aportaron durante décadas los clubes deportivos, lo importante es que la desconfianza que tiene la ciudadanía sobre los políticos no es gratuita y aquí queda demostrado que nunca hubo nada en firme pensado en esos predios, como no lo hay ahora y siguen preguntando y buscando qué hacer con ellos.

Como el señor ya muy mayor que andaba correteando a la muchacha de buen ver, pero cuando la alcanzó, ya no se acordaba para qué la quería.

[email protected]