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Columnas

Cómo lograr un protagonismo innecesario a costa de las mañaneras

@_rodriguezduran lun 25 mar 2019 13:44
Foto propiedad de: Victoria Valtierra / Cuartoscuro

Una vez más, un miembro de la prensa aprovechó la conferencia matutina del presidente para destacar.

La conferencia matutina de este lunes en Palacio Nacional tuvo un momento muy especial cuando el periodista Humberto Padgett hizo una muy buena pregunta, sólo para luego caer en un victimismo innecesario que pone en relieve, una vez más, la facilidad con que algunos miembros de la prensa toman un protagonismo que no les corresponde.

De frente al presidente, y con el tema de la protección a periodistas en el aire, Padgett cuestionó si llamar ‘fifí’ a un sector de la prensa abona al “mal estado de las cosas, ya de por sí muy descompuestas en el país”.

Se trata de un cuestionamiento necesario y muy bien planteado, que tuvo una respuesta puntual muy al estilo del mandatario, quien refrendó que existe un grupo conservador en el país con medios a su servicio más que prestos a desprestigiarlo por consigna; una respuesta con la que es difícil no coincidir, si bien quien esto escribe sigue pensando que, en ánimo de llamar las cosas por su nombre, basta el término conservador y el ‘fifí’ sale sobrando.

Hasta aquí, todo normal. Salvo que, instantes después, el comunicador cambió el tono en una intervención para el programa Ciro por la Mañana, de Radio Fórmula, que más bien parecía una entrevista. 

Imposible no subrayarlo: a diferencia de las intervenciones de otros reporteros, quienes narran lo sucedido en la conferencia y acompañan sus palabras con audios de los momentos más representativos, a Padgett le hicieron una entrevista para que Padgett hablara de la hazaña que significa plantarle al presidente menuda pregunta y para que Padgett acusara a AMLO de no aguantarse y regañar a Padgett. Padgett, Padgett, Padgett. El gran protagonista:

“A mí me pareció en algún momento que no le pareció (la pregunta), estaba incómodo, no sé si decir que molesto, pero cuando hacía las referencias con estos adjetivos, me señalaba”, narra el periodista, con un obvio afán por aparecer como un David que temió pero conservó la gallardía ante Goliat.

Los que acudimos regularmente a las conferencias de AMLO sabemos que el presidente contesta las preguntas a los ojos, como mera cortesía, si bien pasea la mirada por los asistentes. Esto es muy notorio cuando Carlos Pozos hace una pregunta y, como se niega a sentarse por respeto al presidente, camina a una orilla del Salón Tesorería para escuchar la respuesta. En las transmisiones es muy obvio que el presidente hasta se pone de perfil para dialogar con Pozos.

Llama la atención también la manera en que el reportero insiste en esta narrativa que liga al presidente con un supuesto fanatismo, cuando contó a Ciro Gómez Leyva que le tocó estar sentado "como a unos cinco, diez metros del púlpito… perdón, del atril”. 

En otro momento de la entrevista (ya hemos dicho que no fue un reporte normal), agrega: “a mí nunca me había regañado el padre en misa”. A saber la formación y antecedentes de Padgett, pero el que esto escribe creció en un ambiente no confesional y le cuesta trabajo dar por buenas tales comparaciones entre el poder político y eclesiástico.

Desde las preguntas zalameras sobre el estado de salud del presidente comparándolo con un corredor keniano (menudo racismo), hasta intervenciones llenas de rollo y autocomplacencia como las de Nino Canún y Ricardo Rocha, queda claro que estar en una conferencia con el presidente debe ser una responsabilidad y no un escaparate para el lucimiento personal. Temo que Padgett no lo ha entendido del todo. Lo digo "con todo respeto", como remató esta mañana su pregunta.