viernes 24 de mayo de 2019 | 03:10
Columnas

Diálogo con el Magisterio: Política, Aritmética y Geometría

@jcma23 vie 22 mar 2019 14:50
Los maestros y maestras de la disidencia magisterial no sólo reclaman que con esta “tibia” Reforma Educativa (2018-2019) se dé continuidad a la esencia “gerencialista” que prevaleció con la “mal llamada” Reforma Educativa del periodo anterior
Los maestros y maestras de la disidencia magisterial no sólo reclaman que con esta “tibia” Reforma Educativa (2018-2019) se dé continuidad a la esencia “gerencialista” que prevaleció con la “mal llamada” Reforma Educativa del periodo anterior
Foto propiedad de: Internet

Para el Maestro Abisel Quintas Cortés, de la Sección 22 de Oaxaca.

 

 

I

Se produce la toma parcial de las instalaciones del Palacio Legislativo, por parte de maestros disidentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (20 y 21 de marzo), agrupados en la Coordinadora (CNTE). Una nota del periódico La Jornada, publicada ayer en línea, resume las razones y las demandas del movimiento magisterial, específicamente de los dirigentes y maestros más radicalizados del país en torno a las modificaciones que están por aprobarse, por “consenso”, del texto Constitucional (Artículos 3, 31 y 73), en las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Educación de la Cámara de Diputados federal. La nota, firmada por Laura Poy y Diana Manzo indica que: “Profesores de la CNTE piden considerar su propuesta de respetar el escalafón laboral, incluir todo lo referente a sus condiciones de trabajo en el artículo 123 constitucional y desaparecer la evaluación del nuevo Centro de Revalorización del Magisterio.”

En el fondo, sin embargo, hay algo que explica el arreglo político-legislativo, producto del trabajo parlamentario y de la relación concreta de fuerzas: Al movimiento-partido Morena y a sus aliados políticos nos les alcanzaron los votos para llevar a la iniciativa del presidente López Obrador, a su aprobación en Comisiones, a través de una mayoría calificada, por lo se vieron obligados a buscar una salida “por consenso”. Y si el proyecto de decreto de modificaciones al texto Constitucional no lleva un consenso básico en Comisiones, éste tiene el riesgo de explotar o reventar cuando pase al Pleno. Es un asunto, en resumen, que se explica, con toda su complejidad, con los recursos de la Aritmética, y quizá con un poco de Geometría política.

Esas son las razones por las cuales se produjo esta importante y significativa movilización en las calles de la Ciudad de México, y a las puertas del Palacio Legislativo durante estos días. Es falso que los maestros disidentes estén en actitud de “chantaje” hacia los legisladores o hacia el presidente de la República, como lo quieren mostrar algunos legisladores panistas y “prestigiados comentócratas”. Todo lo contrario: Los maestros y las maestras disidentes luchan en defensa de un proyecto educativo nacional alternativo, con orientación hacia el bienestar de la población y sin tintes mercantilistas.

Los maestros y maestras de la disidencia magisterial no sólo reclaman que con esta “tibia” Reforma Educativa (2018-2019) se dé continuidad a la esencia “gerencialista” que prevaleció con la “mal llamada” Reforma Educativa del periodo anterior (2012-2018, de Peña Nieto), sino que los términos de la iniciativa original (enviada por AMLO a la Cámara el 12-13 de diciembre de 2018), se hubieran desdibujado, o se hubieran negociado con los partidos que, en su momento, integraron el Pacto por México (PRI, PAN y PRD). “Es vergonzante que se haya cedido de esa manera”, dicen los maestros disidentes, porque el mensaje de las urnas en julio pasado fue en otro sentido y porque los acuerdos de Guelatao, en 2018, con el entonces candidato de “Juntos haremos Historia”, fueron otros.

II

Precisamente una de las cuestiones más controvertidas de las modificaciones jurídicas, en materia educativa, de 2013, no sólo tiene que ver con la evaluación del desempeño de las figuras educativas (docentes, directivos escolares y asesores técnicos) de la escuela pública, que llevaba implícita la amenaza de la “permanencia” en el empleo, sino que también esos cambios legales acentuaron las condiciones laborales adversas a las cuales fueron empujadas dichas figuras. Al quedar sin condición laboral como trabajadores del Estado (según el Artículo 123 constitucional), los maestros perdieron una serie de derechos y obligaciones.

“Profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) advirtieron –dice la nota de La Jornada- que si no se considera su propuesta de respetar el escalafón laboral e incluir todo lo referente a sus condiciones de trabajo –ingreso y promoción– en el artículo 123 constitucional, así como de desaparecer la evaluación del nuevo Centro de Revalorización del Magisterio, estaremos nuevamente en las calles... No vamos a aceptar una reforma educativa que elimina algunos contenidos, pero que en esencia sigue siendo la misma que se aprobó el sexenio pasado, dijo Eloy López Hernández, secretario general de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación de Oaxaca, durante la jornada de movilizaciones prevista para los días 20 y 21 de marzo en la capital del país, que incluyó bloqueos en las cámaras de Diputados y de Senadores, así como una reunión con el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Esteban Moctezuma Barragán, con el propósito de demandar que se modifique el proyecto de dictamen para abrogar la reforma educativa y se acuerde una reunión con el presidente Andrés Manuel López Obrador.” (1)

“Ante la turbulencia de los hechos, hay que guardar la calma informativa”. Esta frase aplica en el caso del proceso de discusión y de tensiones generadas en torno a la abrogación o cancelación de la “mal llamada Reforma Educativa de 2013”; por lo tanto, conviene poner en orden las notas e identificar una serie hechos que son a su vez objetos de interpretación. Pero también, dichos acontecimientos nos llevan a sugerir que los asuntos de la política son, en sí mismos, cuestiones del pensamiento matemático, de la Aritmética y la Geometría.

Si, en particular, a los docentes movilizados les asiste la razón al exigir que la letra de la Carta magna los reconozca como trabajadores del Estado y no como empleados en condición de excepción, entonces ¿por qué no sentarse a dialogar con ellos? De acuerdo con lo expresado por el presidente López Obrador, durante la conferencia de la mañana del 21 de marzo, ese es el camino a seguir: el diálogo; pero sobre todo el respeto a las reivindicaciones legales y profesionales de los maestros y las maestras de México. Ahí se localiza el corazón de la revalorización del magisterio nacional. Por ello hay que estar atentos al desenlace de este proceso, en el cual se juega algo más que la lucha de poderes políticos: En esencia, está en juego el futuro de la educación para millones de niñas, niños, jóvenes y adultos en México.

 

Fuente consultada:

(1) https://www.jornada.com.mx/ultimas/2019/03/21/la-cnte-pone-jaque-al-congreso-5286.html