viernes 24 de mayo de 2019 | 03:11
Columnas

Crisis de celos de los medios por la cena de AMLO en casa de Bernardo

@maloguzmanvero jue 21 mar 2019 09:50
Celos hacia Televisa; denuncia de una supuesta preferencia de López Obrador a dicho grupo televisivo. Pero seamos sinceros: antes AMLO ha “supuestamente” privilegiado a otros medios. ¿Qué no se reunió con la dirección de La Jornada entre sus primeros actos de gobierno?
Celos hacia Televisa; denuncia de una supuesta preferencia de López Obrador a dicho grupo televisivo. Pero seamos sinceros: antes AMLO ha “supuestamente” privilegiado a otros medios. ¿Qué no se reunió con la dirección de La Jornada entre sus primeros actos de gobierno?
Foto propiedad de: internet


“El latín zelus, de donde viene en efecto celo como ardor o pasión por algo y también como apasionada sospecha e inquietud de que la persona amada ponga su interés en otro, es exactamente un prestamo tardío del griego ζῆλος zêlos, ganas tremendas de algo, fervor, apasionamiento, ardor, ansia por algo o alguien, emulación, rivalidad y también objeto de deseo”. Definición de http://etimologias.dechile.net/
“Los celos se nutren de dudas y la verdad los deshace o los colma”. François de La Rochefoucauld 

Nada impide, legalmente hablando, al presidente de la República reunirse en su calidad de jefe de Estado con personalidades extranjeras donde le plazca. Es cierto, en México eso no ha sido usual en política exterior —no al menos en tiempos recientes—, pero es una práctica común en muchas latitudes del orbe; sea en naciones progresistas, democráticas, dictatoriales, de izquierda, de derecha, liberales, conservadoras, modernas o arcaicas. 

De hecho, ese tipo de reuniones se utiliza para tender puentes, distender enfrentamientos, negociar cuestiones de gobierno, llegar a acuerdos —tipo el celebrado en esta ocasión entre AMLO y Jared Kushner en casa del directivo de Televisa, Bernardo Gómez— en el sentido de inversiones, del T-Mec, de migración. Ningún medio analiza eso; habría que insistir a AMLO rendir cuentas de lo sustantivo, eso sí.

Habiendo dicho eso, es claro que Andrés Manuel cuenta con el gran apoyo de la población (todas las encuestas arrojan unos índices de popularidad muy altos), y que se evalúa desde distinto punto de vista la mencionada reunión de la acontecida tiempo atrás con Enrique Peña Nieto y Donald Trump (entonces candidato), a instancias del secretario Luis Videgaray. Pero no nos sorprendamos; eso es lo que conlleva tener popularidad, un mucho de confianza y creencia, no necesariamente equidad, verdad y racionalidad (el tópico de mi artículo de ayer).

Pero, por todo lo anterior, queda en evidencia que lo que en verdad existe detrás de las críticas a la citada reunión es una franca crisis de celos de los medios y del ámbito periodístico. Celos hacia Televisa; denuncia de una supuesta preferencia de López Obrador a dicho grupo televisivo.

Como en todo arranque de celos, la definición plasmada arriba lo describe: cuando existen estos, se atraviesa la pasión y hay inseguridad. Y también impera algo de irracionalidad. 

Pero seamos sinceros: antes AMLO ha “supuestamente” privilegiado a otros medios. ¿Qué no se reunió con la dirección de La Jornada entre sus primeros actos de gobierno? ¿Qué no ha “consentido” a Olegario Vázquez Aldir, de Imagen TV, y más recientemente a Ricardo Salinas Pliego, de TV Azteca? ¿Qué no “privilegia” a ciertos medios en sus diarias mañaneras? Y, al mismo tiempo, ¿qué no los ha criticado durísimamente en otras ocasiones y anunciando que ya no los privilegiaría por fuera de la ley?

Si la crítica de casi todos los medios hoy es de una supuesta doble vara con la que mide AMLO a sus amigos (y enemigos), lo primero que tendrían que hacer estos es ser conscientes de que están siendo presos de un arranque de celos y que son los mismos medios quienes hacen lecturas de los acontecimientos con varas distintas, según convenga a sus propios ardores y sospechas.