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Columnas

Racismo en la NBA y como lo combate la liga

@rickypedraza mié 20 mar 2019 09:37
El Jazz de Utah vetó a Keisel de por vida para ir a cualquier evento que tenga que ver con el Jazz
El Jazz de Utah vetó a Keisel de por vida para ir a cualquier evento que tenga que ver con el Jazz
Foto propiedad de: Internet

 

Hace algunos días hubo un enfrentamiento entre un aficionado y un jugador de la NBA cuando el aficionado le lanzó insultos racistas al jugador y el jugador le respondió. Se pudiera pensar que el asunto había acabado cuando el jugador del Jazz fue multado con 25,000 dólares por la liga y el aficionado fue vetado de por vida del estadio del Jazz, pero el hecho fue más allá y de manera positiva.

 

¿Qué pasó?

En el juego del Jazz de Utah contra los Oklahoma City Thunder en el calor del juego el aficionado Shane Keisel se enfrascó en una discusión con el jugador del Oklahoma City Thunder, Russell Westbrook. Keisel y su esposa le gritaron al jugador: “Híncate como lo solías hacer” haciendo referencia a la época de la esclavitud de las personas de raza negra en los Estados Unidos. Este comentario encendió a Westbrook que le respondió con una amenaza para él y para su esposa.

 

El Jazz de Utah vetó a Keisel de por vida para ir a cualquier evento que tenga que ver con el Jazz. La NBA multó a Westbrook con 25,000 dólares.

 

La clase de la dueña del Jazz

Gail Miller, dueña del Jazz de Utah, en un acto que no es común para la NBA o para cualquier deporte profesional, salió a la duela del Vivint Smart Home Arena, y habló sobre el incidente del aficionado y el jugador de OKC.

 

La señora Miller dijo que no eran una comunidad racista y que estaba muy decepcionada del comportamiento del pseudoaficionado del Jazz. Recalcó que cree en tratar a las personas con cortesía y respeto como seres humanos. Dijo que todos los que van al juego, incluidos los equipos visitantes merecen ser tratados con respeto y dignidad todo el tiempo. “Cuando incidentes como los del lunes por la noche pasan, no solo afectan al jugador al que están dirigidos, también afectan a nuestros jugadores”, dijo Miller en su discurso.

Habló del código de conducta de los asistentes al estadio y cómo estos se deben de apegar a este. De hecho, dijo que cuando escucha este tipo de insultos le gustaría llegar con el que los hizo y decirle que se calle, dando a entender que este hecho no es aislado.

La afición que va al estadio del Jazz es 90% blanca, difícil ver a alguien con otro color de piel pues la ciudad donde está la franquicia la población es blanca en su mayoría. El racismo puede ser exacerbado en este tipo de situaciones. El código de conducta del Vivint Smart Home Arena es muy claro en esto y condena estos actos con veto de por vida.

 

Además del discurso, el club mandó un correo electrónico haciendo énfasis en el código de conducta y las sanciones a las que serían acreedores los agresores.  En el correo hablan de no permitir conductas disruptivas refiriéndose a racismo, sexismo u homofobia. Tampoco permiten bullying, lenguaje soez o gestos obscenos. Esto se llevará a cabo con cero tolerancia.

 

¿Qué pasaría en el futbol mexicano?

Sin ir muy lejos, cuánta gente hubiera sido expulsada de por vida de un estadio en México por actos como los que contiene el código de conducta de la NBA. Entiendo que somos diferentes a los americanos y que la cercanía de una cancha de basketball es diferente a la que se tiene en un estadio de futbol, pero ¿  qué tan lejos estamos de un comportamiento que no lleve a la violencia? ¿Respetamos a los rivales? ¿Alentamos sin ofender?

 

Si la liga trabajara en conjunto con los equipos en aplicar un veto de por vida a los rijosos en cualquier estadio, seguramente estaríamos viviendo otra realidad. Estadios con familias, sin peligro a ser atacados por llevar otra camiseta. Esto aplicado a locales y a visitantes. ¿Cuánto se tardará la LigaMX en implementar algo así y que esto se aplique a los aficionados?

 

El cierre de Gail Miller

Al final de su discurso, Gail Miller dice algo que para mi punto de vista es válido para cualquier deporte: “Los otros equipos no son nuestros enemigos. Ellos son nuestra competencia. La competencia es algo bueno. Da oportunidad a los jugadores de mostrar sus talentos, y da oportunidad a los aficionados para apoyar, apreciar, echar porras y disfrutar a aquellos que comparten sus talentos con nosotros”.  Los deportes profesionales son un espectáculo que no debería de ser opacado por actitudes que no tienen que ver con el deporte, dentro y fuera de la cancha. Ojalá los directivos de los deportes profesionales en México lo tomen como ejemplo y se adelanten a la posibilidad de tener actos violentos en el estadio.

 

Debería ser sencillo poder ir con una camiseta de Tigres al estadio de los Rayados o una de los Rayados al estadio de los Tigres. Debería de ser sencillo ir con una camisa de cualquier equipo al estado de los Pumas, del América, del León o de las Chivas. En el momento que los dueños de los equipos decidan, como lo hizo Gail Miller, ser administradores del equipo y no sentirse dueños, seguramente podremos ir a ver un partido de futbol sin temer por nuestra seguridad. ¿Quieren estadios llenos? Busquen que sea seguro ir al futbol.

 

Y si lo extrapolamos, esto debería de estar pasando en nuestra sociedad también. Dijo alguna vez el presidente Benito Juárez: “El respeto al derecho ajeno es la paz”, si respetamos las ideologías, raza , afiliaciones de los demás, seguramente nos podremos poner de acuerdo para algo más grande.