jueves 25 de abril de 2019 | 04:01
Columnas

Sigan aplaudiendo... ¡Síganle!

@diaz_manuel mar 19 mar 2019 22:11
Síganle… síganle por ahí y las contradicciones nos va a llevar a un mundo de ilusiones, de fe y de esperanza y no nos sorprenda que en 2024, a pesar de los malos resultados, el “pueblo bueno” por aclamación, pida a Andrés Manuel López Obrador que continúe su obra y entonces el papel que firmó hoy, será una simple anécdota.
Síganle… síganle por ahí y las contradicciones nos va a llevar a un mundo de ilusiones, de fe y de esperanza y no nos sorprenda que en 2024, a pesar de los malos resultados, el “pueblo bueno” por aclamación, pida a Andrés Manuel López Obrador que continúe su obra y entonces el papel que firmó hoy, será una simple anécdota.
Foto propiedad de: Internet

 

Si algo digno de reconocer al presidente de la República, tal y como él mismo lo comentó en su mañanera del pasado 19 de marzo cuando firmó su compromiso de no reelegirse, es que cumple algunos dichos que ha sostenido en las tres campañas presidenciales.

Una cosa es ser candidato y otra presidente

 

Sin embargo, ya en los hechos, pareciera que algunos de sus colaboradores han trastocado y aprovechado en su beneficio la posición que ocupan en la 4T y pretenden agradar al presidente haciendo ver que todo va bien, tanto así que incluso el mismo presidente, de buena fe, parece ir en la misma dirección.

Energía: la maquiavélica 

Hay que recordar que, por ejemplo, en el sector energético, se lanzó un combate en contra del huachicol, se habló que no habría gasolinazos y se dijo que habría impulso para el desarrollo de fuentes de energía alternativas renovables tales como la eólica, solar, geotérmica y mareomotriz.

Pero eso no ha pasado, el combate al huachicol ha generado, según datos publicados en Forbes, ha incrementado en un 50% las tomas clandestinas durante el mes de enero. El precio de la gasolina alcanzó repuntes históricos en diversos puntos de la República, sumando aumentos de más de un peso en lo que va de la administración y en relación con las energías renovables, pues se cancelaron todas las subastas para favorecer la utilización del carbón y el combustóleo.  

¿Combate a la corrupción? 

A pesar de que los ejes de este gobierno han sido básicamente el combate a la corrupción y a la impunidad queda claro que, hasta el día de hoy, ni una ni la otra han sido ejecutadas.

AMLO habla de corrupción y en lugar de actuar y combatirla, decide cancelar programas, proyectos. El nuevo aeropuerto lo canceló porque los contratos fueron pagados presuntamente por la corrupción, por el mismo motivo retira los recursos que se asignaban a las estancias infantiles y se decide por la opción de mandar el dinero directamente a los beneficiarios, al igual que en la mayor parte de los programas sociales. Siguiendo con el argumento de la corrupción, cancela prácticamente todos los concursos nacionales e internacionales de obra pública y decide hacer concursos por invitación directa a las empresas que ellos consideren honestas.

Estas acciones encierran la incapacidad en el combate de la corrupción, nulifica a las instituciones que deberían encargarse de este lacerante fenómeno y destruye el escaso andamiaje legal para que el gobierno de la 4T quede como el garante de la honestidad.

Aseguró que no habría amiguismo, nepotismo e influyentísimo.

La realidad es que gran parte de su gabinete está plagado de ello. Uno de sus principales promotores es John Ackerman, como ya se ha mencionado, uno de los responsables en redes y vinculación internacional de Morena, hoy su esposa es la secretaria de la Función Pública. Seguro que a él no lo acusarán de hacer campañas negras. La secretaria de Economía, Graciela Martínez Colín, es esposa del subgobernador del Banco de México, Gerardo Esquivel. Además la esposa de su asesor privado, amigo y principal contratista, José María Riobóo, es la nueva magistrada de la SCJN, Yasmín Esquivel Mossa, quien fue designada desde Palacio Nacional y se ordenó al Senado aprobarla.

¿División de poderes? 

También se dijo y prometió que se establecerían relaciones respetuosas con el Poder Legislativo y el Judicial; que el Ejecutivo dejaría de ser el poder de los poderes.

Pero esto no se cumplió, al menos no con la designación de los comisionados de la CRE, de la magistrada de la SCJN y de los vicegobernadores del Banco de México.  

¿Conquista de la izquierda? 

Se habló que se garantizaría la libre manifestación de ideas y de creencias religiosas y la libertad de prensa.

Tampoco esto parece ser cierto porque en temas como el aborto, la libertad de culto y sobre todo, la libertad de expresión, la consigna parece ser que nadie lo contradiga.

Incluso en la mañanera de hoy al firmar el compromiso de la no reelección, lanzó una amenaza velada, en un solo párrafo habló de que para sus “adversarios “va a estar muy difícil” “tienen que cuidarse” y que “no les conviene eso”.

“Va a estar muy difícil, por eso andan desesperados. Y tienen que cuidarse, de veras, para que no pierdan objetividad, profesionalismo, porque no en el afán de criticarnos de todo o por todo lleguen al ridículo y conviertan sus periódicos en pasquines, no les conviene eso. Claro que tenemos diferencias, pero no se debe de perder la figura”

¿Libertad de expresión? 

Y es en serio, porque ya se vio cómo han actuado en contra de los que él llama “conservadores” donde incluye a personajes como Enrique Krauze, o en contra de los medios que lo critican, como Reforma, a los que llama prensa “fifí”, “conservadores” y toda clase de calificativos, a esos medios de comunicación los conminó a “serenarse” y no convertirse en “pasquines”.  

Síganle… síganle por ahí y las contradicciones nos va a llevar a un mundo de ilusiones, de fe y de esperanza y no nos sorprenda que en 2024, a pesar de los malos resultados, el “pueblo bueno” por aclamación, pida a Andrés Manuel López Obrador que continúe su obra y entonces el papel que firmó hoy, será una simple anécdota.