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Columnas

Chayotubers: ya los regañó Sanjuana, sugiero que le hagan caso

@Manuel_Ibarra mar 19 mar 2019 20:03
Foto propiedad de: @juliohernandez

Los YouTubers ególatras y promotores de la violencia contra los empleados de medios que ellos mismos califican como “chayoteros” debe hacer caso a las advertencias de la prestigiada periodista Sanjuana Martínez.

No lo digo yo, lo dice la prestigiosa periodista de investigación Sanjuana Martínes: los YouTubers que se colgaron del imparable tren de López Obrador, apenas a inicios del año pasado, no son periodistas.

Por este motivo, no es una obligación el dejarlos acceder a las conferencias mañaneras del presidente en Palacio Nacional. Tener la oportunidad de hacer preguntas al presidente de más de 120 millones de mexicanos es un privilegio, no un derecho.

Existen muchos youtubers y canales de YouTube que se dedican a generar contenidos noticiosos (puedo pensar en varios casos de periodistas con canales de YouTube que, por ejemplo, se trasladaron a Venezuela durante esta crisis provocada por EU para desmentir la narrativa oficial de los medios norteamericanos), pero en el caso de los canales de política más populares de México, sus conductores nada más se dedican a leer notas de los medios “chayoteros” que según ellos tanto desprecian y a comentar la conferencia de prensa del presidente, para lo que, siendo sinceros, no necesitan estar ahí en forma presencial.

Los chayotubers mexicanos tienen más que ver con payasos mexicanos y extranjeros como Jorge “Callo de Hacha” Avilés y Alex Jones, que con el periodismo. Y a las pruebas (el contenido y la ínfima calidad discursiva y de análisis de sus videos) me remito.

Desde la semana pasada, uno de mis compañeros periodistas de SDP Noticias advirtió que los chayotubers habían azuzado mediante sus canales de YouTube y redes sociales a un puñado de loquitos (que ellos juran que eran “cientos”, pero en realidad eran a lo mucho una decena de tipos con pancartas a favor de los “youtubers”) para insultar a los empleados de medios que ellos mismos denominaron como “chayoteros”.

Y si, nadie les niega el derecho a decir cualquier tontería en sus canales de YouTube (después de todo, cada millón de visitas en sus canales se traduce en 1000 dolares, o 19 mil pesos, aproximadamente y eso es su principal motivación, no su supuesto “apoyo” al presidente López Obrador), pero poner en riesgo la integridad de personas que solo van a hacer su trabajo es aberrante y un atentado contra la libertad de expresión.

Sanjuana relata en su columna que las principales afectadas ante estas situaciones de acoso son las mujeres del gremio periodístico. Y claro, en un país tan machista y misógino como México, no se podía esperar otra cosa.

Tipos como el priísta Ignacio “El Chapucero” Rodríguez y el calderonista confeso Edwin “Champechaneando” Granados deben dejar de utilizar a sus seguidores en redes como un arma y como una forma de presionar al gobierno federal para obtener accesos a conferencias y eventos del presidente.

Insisto: su popularidad no se debe a que sean muy talentosos, muy agraciados físicamente, muy carismáticos, o a sus grandes ideas, sino a la inmensa aceptación de Andrés Manuel López Obrador entre los ciudadanos.

Esto no lo digo como un improvisado, un "envidioso", ni como un “resentido” (los insultos favoritos de los fanáticos de los chayotubers en redes) de los medios tradicionales. Lo digo como una persona que ha fundado dos nuevos medios de la era digital y que ha evolucionado en su trabajo de la mano de las nuevas herramientas de redes sociales desde los inicios de Blogger en 2001, pasando por el auge de Facebook y Twitter, y después YouTube, hasta la fecha.

Ya los regañó Sanjuana, chayotubers, háganle caso y dejen de fomentar la violencia.