jueves 25 de abril de 2019 | 03:57
Columnas

AMLO, Krauze, Tatiana… y un patético Sevilla

@ruizjosejaime mar 19 mar 2019 12:50
Krauze dice que no conoce a Sevilla; Sevilla asegura que se reunió con Krauze y Fernando García Ramírez.
Krauze dice que no conoce a Sevilla; Sevilla asegura que se reunió con Krauze y Fernando García Ramírez.
Foto propiedad de: Internet

Enrique Krauze ha dicho sobre el auto de fe de Ricardo Sevilla Gutiérrez, oficiado en la plaza pública de Carmen Aristegui:

1.-  “Se me está criminalizando en el testimonio de este señor y a partir de ahí se soltó toda la ola. No lo conozco, nunca lo recluté (…) Yo tenía cosas más importantes que hacer que estar en un complot político.”

2.- “Ese equipo no es mío. Ese equipo lo hizo Fernando García Ramírez.”

Krauze dice que no conoce a Sevilla; Sevilla asegura que se reunió con Krauze y Fernando García Ramírez. ¿Quién miente? Hay evidencias contundentes de que hubo una relación estrecha entre Sevilla y García Ramírez en la Operación Berlín, inclusive se involucra a León Krauze. Es evidente que Enrique sabía de la operación, no podía no saber, de ahí a alentarla o ser el jefe de la conspiración… hasta ahora no hay pruebas.

Dice Enrique que ese equipo no fue suyo, lo hizo Fernando García Ramírez quien, obvio, es el más destacado miembro del equipo cultural de Krauze. Y, sin embargo, no hay evidencia física, documental, grabación, donde se pueda involucrar a Enrique, son dichos. Affirmanti incumbit probatio. Sevilla ha comprobado el involucramiento de García Ramírez, no el de Krauze y Enrique se ha deslindado categóricamente de su colaborador.

En su libro Juntos hicimos historia, Tatiana Clouthier escribió:

“Se presume que Agustín Coppel se reunió con Enrique Krauze para encargarle que prepararan contenidos intelectuales más refinados. La encomienda le fue asignada a Fernando García Ramírez, columnista de El Financiero y miembro del consejo editorial de Letras Libres, publicación dirigida por Enrique Krauze. La amistad entre el historiador mexicano y el empresario sinaloense era añeja y reconocida públicamente”.

La presunción de Tatiana condena a Enrique. Lo presume culpable de un complot orquestado por Krauze y financiado por Coppel. Lo único cierto, hasta ahora, es que Agustín y Enrique sí se conocen. Habra qué documentar si existe una relación comercial o de mecenazgo de Coppel con Clío y Letras Libres. No podemos pedirle a Krauze que nos diga si existe o no esa relación, pero sería un buen trabajo de investigación periodística, por sus consecuencias públicas.

Krauze reduce el asunto a un crimen mediático, frase muy criticada por Aristegui. Tatiana la cosidera absurda y califica a Krauze como astuto: “Una manera de hacerse la víctima para querer tergiversar el tono de las cosas realmente y querer tapar, porque nos desvía del tema, nos desvía del tema al quererlo llevar a otro terreno que no tiene nada que ver con ese terreno”.

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador pide que no existan intelectuales orgánicos, asegura que Krauze es un buen historiador, que merece todo su respeto, eso lo dijo en la mañanera de ayer. Algo cambió hoy porque introdujo un tema de una manera diferente: “Que no estén tratando de engañar de que son liberales, que acepten que su pensamiento es el conservador”.

 

¿Y el patético Sevilla?

Me quedo con la reflexión de Alejandra Escobar, editora de etcétera:

1.- “Partamos desde lo básico, ¿es ilegal la supuesta campaña antiAMLO operada por empresarios? No, no lo es, pero un personaje llamado Ricardo Sevilla que dice haber participado, ahora se rasga las vestiduras y denuncia públicamente una supuesta maquinación contra el entonces candidato de la coalición ‘Juntos Haremos Historia’, Andrés Manuel López Obrador.

“Primero, la Ley General en Materia de Delitos Electorales no sanciona a las personas físicas o morales que destinen recursos para elaborar una campaña informativa, y hablo de una campaña informativa porque no hay pruebas, en el reportaje de Eje Central y el testimonio de este señor publicado en Aristegui Noticias, de que algún partido u actor político se haya beneficiado, recibido recursos o utilizado el material trabajado para sus campañas proselitistas.

“Lo mismo pasa con la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, si bien en su artículo 447 señala que constituye una infracción ciudadana de las personas físicas o morales que contraten ‘propaganda en radio y televisión, tanto en territorio nacional como en el extranjero, dirigida a la promoción personal con fines políticos o electorales, a influir en las preferencias electorales de los ciudadanos, o a favor o en contra de partidos políticos o de candidatos a cargos de elección popular’, no hay pruebas documentales sobre algún elemento propagandístico en radio o televisión que la supuesta red antiAMLO haya elaborado o pautado en dichos medios masivos de comunicación.”

2.- “Durante 18 meses supuestamente Ricardo Sevilla trabajó con Krauze y García Ramírez y cobró directamente de la empresa Coopel, durante 18 meses el profesor guardó silencio en redes sociales sobre el trabajo que hacía, en 18 meses no mostró en sus redes sociales una sola crítica a las campañas negras, en 18 meses no cuestionó al historiador, pero tras más 18 meses, sin embargo, ese hombre llega a la arena pública para denostar a quien antes elogió.”