jueves 18 de julio de 2019 | 09:14
Columnas

¿Tiempos modernos?

@ManuelGaleazziR lun 18 mar 2019 13:34
Hoy que la penalización del aborto vuelve a subrayarse en la agenda junto con estos temas polémicos, pareciera que hay una corriente de opinión que se une en pro del aborto y su  despenalización pero, la ironía se mantiene.
Hoy que la penalización del aborto vuelve a subrayarse en la agenda junto con estos temas polémicos, pareciera que hay una corriente de opinión que se une en pro del aborto y su despenalización pero, la ironía se mantiene.
Foto propiedad de: Internet

En pleno siglo XXI, en México sigue habiendo contraste sobre temas fundamentales en materia de derechos humanos. Aún siguen existiendo posturas en contra de la adopción homosexual, la equidad de género y el aborto, pues aunque parecieran surgir iniciativas y leyes que buscan asegurar esos derechos, la realidad cultural muestra que no son “tiempos modernos” donde ya son aceptados.

Hasta junio de 2018 sólo 15 de las 32 entidades del país permitían el matrimonio igualitario, a pesar de que irónicamente la discriminación motivada por preferencia sexual registró un descenso de 4.6%, según la encuesta de discriminación 2013 y la de 2017.

Por otra parte, más de 20  millones  de mujeres mayores a 15 años en el país, se mantienen ocupadas según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), pero con el ligero detalle que más de 1 millón señalan no percibir algún ingreso por su trabajo y otras 6 millones ganan sólo 1 o 2 salarios mínimos.

Lo más alarmante es que pareciera que la inequidad duerme con nosotros, pues según un estudio de la UVM, el 42 por ciento considera que es el hogar donde se registra más violencia contra la mujer.

Hoy que la penalización del aborto vuelve a subrayarse en la agenda junto con estos temas polémicos, pareciera que hay una corriente de opinión que se une en pro del aborto y su  despenalización pero, la ironía se mantiene.

Mientras la Secretaría de Salud informa que de entre el 2000 y 2016 se practicaron en promedio 200 mil abortos al año en distintos hospitales públicos;  entre 2015 y 2018 se iniciaron dos mil 135 carpetas de investigación en contra de mujeres que interrumpieron un embarazo en los estados donde continúa siendo un delito.

Aunque cueste trabajo creerlo, hay todavía un amplio sector de los mexicanos que siguen rechazando los matrimonios homoparentales, la equidad de género y el aborto mismo. La hipocresía genera declaraciones a favor de estos temas pero en muy en sus adentros, un gran número rechaza estos derechos. Porque de ser contrario habría protestas que hicieran que las leyes cedan ante las demandas.

Esperemos que esta vez no solo sea un tema temporal y que no pasen a segundo plano en la agenda. Ojalá rindan frutos los contrastes que se reavivan dentro del los congresos locales, el Senado, organizaciones e incluso las que parecen existir entre el mismo Andrés Manuel López Obrador y su secretaria de gobernación, Olga Sánchez Cordero.

A ver en qué evoluciona el tema con un presidente que según trascendidos, ya se ha comprometido con el Frente Nacional por la Familia a defender el derecho a la vida desde la concepción y con en la ex ministra Sánchez Cordero, que busca que se despenalice el aborto en todo el país. Veremos si son “tiempos modernos” para nuestro país.

Sobre todo es importante saber qué piensa honestamente el que tenemos junto a nosotros, el vecino, el compañero de trabajo o clase, pues como diría Malcolm X: “tengo más respeto para un hombre que me permite conocer cuál es su posición, incluso si está equivocado. Que el otro que viene como un ángel pero que resulta ser un demonio.”