viernes 22 de marzo de 2019 | 07:36
Columnas

Recorte a partidos, cala a régimen destituido

vie 15 mar 2019 20:03
Defender el indecente derroche que existía de fondos públicos para partidos políticos es una inconciencia.
Defender el indecente derroche que existía de fondos públicos para partidos políticos es una inconciencia.
Foto propiedad de: Internet

Le caló duro al bloque opositor el que redujeran el financiamiento público a sus partidos políticos. En una mesa de discusión al respecto despotricó Mariana Martín del Campo del PAN-- quien llamó al presidente “dictador”, y claro, al pueblo “sociedad civil”--, y la acompañaba el encuestador Federico Berrueto del PRI, involucrado en propaganda de documental anti AMLO “El populismo en América Latina”. Se llenaron ambos la boca de crítica negativa asegurando que MORENA –y AMLO—abusan de su mayoría en las cámaras para imponer reformas constitucionales insensatas, que las reformas propuestas a la institución electoral serán la antesala para la reelección del gobierno, que es inequitativo para los demás partidos que se pregunte al pueblo en la misma boleta para elección intermedia, sobre la permanencia o no del presidente, ejerciendo derecho a revocación de mandato. Protestan por algo que no ha sucedido. Se molestan por sus propios futurismos o suposiciones. Y sí, igualmente se puede sugerir al gobierno el suspender informativo mañanero en tiempo de elecciones tanto, como no proceder con el referéndum en la misma boleta. Dense cuenta que México ya cambió. Este es un gobierno de puerta abierta, no toma decisiones en lo oscurito como lo hacía el régimen, escucha atento a la gente, si hay duda consulta antes de decidir. Pero como que no han entendido de qué se trata: Si hace bien su trabajo un gobierno y los ciudadanos están contentos con los resultados siendo ese nuestro caso, se volverá a votar por MORENA en su mayoría para los puestos de elección que faltan por venir e igualmente para la presidencia 2024/ 2030. Eso sería lo natural, lo lógico, reitero si es que el partido que el pueblo escogió lo hizo bien. Con presidente y funcionarios honestos ya no se requiere de truquear, de actuar corruptamente para ganar una elección. Pero si no lo hiciere bien el gobierno electo por la mayoría, su partido no será elegido de nuevo. Le buscaremos por otro lado. Así es la democracia. No vean moros con tranchetes, que nomás es producto de la imaginación desbordada ¿o… desesperada?  

Defender el indecente derroche que existía de fondos públicos para partidos políticos es una inconciencia. Partido opositor o régimen destituido, que mejor se avoque a demostrar a la gente lo que no pudieron demostrar cuando ostentaron el poder absoluto. Que muestren hermandad sin exclusiones, sin intereses personales de por medio, que trabajen con honestidad, cambien de actitud, no practiquen la hipocresía porque ésta se nota; den un buen ejemplo patriota de servicio a la nación si desean competir para ganarse el respeto del pueblo. Organícense con inteligencia porque solamente se escucha de ustedes la denostación, el desprecio, el rechazo a cooperar con la nueva presidencia. Qué cansado desgaste debe ser no lograr ceder, cuando se mantiene resistencia sin bandera que la justifique. Pero Federico el conspirador, insistió en advertir lo que otros también han expresado, que les “preocupa mucho” que a falta de presupuesto suficiente para los partidos políticos estos sean infiltrados por el dinero ilícito del narco o delincuencia organizada. Estas acciones frecuentes en gobiernos anteriores eran aceptadas e incluso agradecidas costumbres, pero ¿por qué no les preocupaban tanto? Se expresó el encuestador, como si en este sexenio tampoco fuesen a perseguir ni detener esos movimientos ilegales. Pero precisamente gracias al trabajo creativo de todos los legisladores, al sentido común de todos los diputados, a propósito de una iniciativa justa que era necesaria, ahora sí andan trabajando congresistas desquitando el sueldo, legislando para atacar penalmente la impunidad que existía por lavado de dinero, por fraudes electorales y otros delitos mayores que antes eran permitidos—inclusive promovidos-- no perseguidos. México ya cambió señor Berrueto—repito lo escrito en párrafo anterior—pero parece ignorarlo, quién sabe dónde ha andado usted metido.