miércoles 22 de mayo de 2019 | 05:08
Columnas

La tríada 4T: John Ackerman, Riva Palacio y Epigmenio Ibarra

@diaz_manuel vie 15 mar 2019 12:50
John Ackerman
John Ackerman
Foto propiedad de: Internet

 

Hoy en México parece que el disentir o expresar una opinión distinta a la de la 4T, se convierte prácticamente en un delito y es motivo de persecución, tal y como sucedió en las épocas estalineanas en la URSS, si no, que le pregunten a Guillermo Alcocer, Federico Berrueto o Enrique Krauze.

Los inquisidores de la comunicación 4T

 

Existe una nueva triada con gran experiencia en medios, redes sociales y el cine, fueron quienes operaron gran parte de la campaña del actual presidente de la República y ahora continúan con una segunda parte el consolidar a AMLO de cara a las elecciones intermedias y a su propuesta de revocación de mandato.

Ahí están Raymundo Riva Palacio y Epigmenio Ibarra, que han sido compañeros de mil batallas, desde que Carlos Salinas de Gortari nombró director de Notimex al hoy columnista de El Financiero, mientras que el productor de cine, Epigmenio Ibarra, era corresponsal de dicha agencia del gobierno en Centro América.

En la era AMLO, a estos dos se sumó otra pieza clave, el estadounidense John Ackerman quien es el “hombre de Rusia” en México, según lo comentó Max Keyser conductor de la televisora Rusia Today, luego de que el estadounidense fuera clave para el apoyo de la televisora del gobierno de Putin hacia Morena y AMLO (https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/pablo-hiriart/nuestro-hombre-en-mexico-dicen-los-rusos-de-ackerman)

De Stalin a Trump

 

La estrategia operada por la triada de AMLO es similar estructuralmente a la que utilizó el mandatario estadounidense, Donald Trump en lo referente a la vinculación de Rusia en procesos electorales, basada, sobre todo, en una estrategia de descalificación de las elecciones y de victimizar a su candidato con argumentos como el de un “complot” en su contra o la conspiración de las corporaciones, los medios de comunicación y la clase política.

En pocas palabras, la estrategia se basó en la polarización, la difamación, la discordia y el encono.

Ambos fueron acusados en una especie de psicología inversa, con toda clase de calificativos. A Trump por ejemplo lo acusaron de neonazi, racistas, antisemita, misógino y homofóbico. 

 La Estrategia 

En el caso de Andrés Manuel López Obrador, le dijeron populista, dictador, antiaborto, homofóbico y comparsa de Maduro.

En contra parte, todas estas acusaciones estuvieron acompañadas de una estrategia de victimización, en la que se aseguraba que esas acusaciones salían de las grandes corporaciones (empresariales), de la “mafia del poder” y de los gobiernos neoliberales que lo marginaron a través de sus aparatos de inteligencia como fueron en el caso estadounidense la CIA y el FBI, y en México, el CISEN.

Ayer se continuó con esta estrategia, que tiene como objetivo ahora consolidar el mandato de AMLO. Eje Central, el portal que dirige Raymundo Riva Palacio publicó un reportaje sobre un asunto que denominaron “Operación Berlín” la Campaña Negra contra Andrés Manuel López Obrador, donde muestran testimonios de algunos supuestos trabajadores de esa operación y de cómo algunos empresarios “desviaron” dinero para producir el documental sobre el Populismo que se realizó para toda Latinoamérica por National Geographic, acusan además, a empresarios e intelectuales como Enrique Krauze, de ser parte de quienes orquestaron la campaña negra en contra de AMLO.

Acto seguido, durante la conferencia matutina, el presidente de la República y el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaria de Hacienda, Santiago Nieto Castillo, informaron que presentarán una denuncia ante la Fiscalía Electoral y ante el INE por lavado de dinero en contra de empresas vinculadas al PRI, al gobierno de Peña Neto y al del Estado de México, por hacer, supuestamente, una campaña negra en contra del candidato de Morena.

El gobierno, incluso, identificó a Alejandro Jesús Quintero Iñiguez y a un respetado analista político como lo es Federico Berrueto, y al mencionarlos realmente fue como sentenciarlos frente a la plaza pública, sin un juicio de por medio.  

Para cerrar la pinza de victimizar por un lado y por otro, generar odio hacia los acusados, John Ackerman escribió en su cuenta de twitter “el reportaje de Eje Central señala a Enrique Krauze como el autor de las calumnias y Fake News en mi contra durante la campaña de 2018. No me sorprende, pero sí indigna que algunas personas todavía creen que el escritor sea un liberal”.

 

Por su parte, Epigmenio Ibarra también comentó en este mismo sentido: “Que el hombre que robó la presidencia desató la matanza e hizo de la muerte un negocio salga en defensa de Krauze es confesión de parte. Juntos libraron y libran la guerra sucia vs @lopezobrador”.

El gobierno es otro, pero las viejas costumbres permanecen, así vemos cómo Enrique Peña Nieto tuvo su triada con Luis Videgaray, Aurelio Nuño y Miguel Ángel Osorio Chong, el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene la suya con Epigmenio Ibarra, Raymundo Riva Palacio y John Ackerman; la diferencia es que una operaba por la macroeconomía y la otra por justificar lo injustificable de la derecha cristiana y totalitaria que hoy gobierna.