viernes 22 de marzo de 2019 | 07:39
Columnas

En Contexto El brexit elevará la temperatura global este verano

@lusacevedop jue 14 mar 2019 22:01
Es probable que se establezcan nuevas relaciones entre Londres y Washington, que no serían bien vistas por los ciudadanos del Reino Unido.
Es probable que se establezcan nuevas relaciones entre Londres y Washington, que no serían bien vistas por los ciudadanos del Reino Unido.
Foto propiedad de: Internet

Todo parece indicar que no habrá divorcio a fin de ese mes entre el Reino Unido y la Unión Europea (UE), aunque el gabinete de Theresa May se craqueló, igual que en las pinturas antiguas cuando aparecen grietas y sus partes se desprenden.

Esto fue porque 8 de sus ministros más antiguos se negaron a respaldar el plan de retrasar el brexit por tres meses, a partir del 29 de marzo que era la fecha convenida con Europa para tener una salida tersa. 

Lo que sigue, es alcanzar un nuevo acuerdo parlamentario que le evite al gobierno británico una crisis económica y social ante una muy probable salida de la UE sin acuerdo y con infinidad de medidas arancelarias y políticas tanto al interior como frente a Irlanda del Norte.

De sus relaciones con el resto del mundo, no se prevén situaciones graves por el momento, aunque de inmediato tendrían que negociar dentro de un plan estratégico diversos acuerdos económicos de manera simultánea con la mayor parte de las naciones que puedan abastecer los bienes y servicios indispensables, porque lo pactado hasta ahora quedaría invalidado por haberse ganado a la sombra de la Unión Europea.

Es probable que se establezcan nuevas relaciones entre Londres y Washington, que no serían bien vistas por los ciudadanos del Reino Unido.

Con México, más allá de los lazos diplomáticos, se podrían posponer los proyectos de inversión no vitales y eventualmente se podrían suspender muchos apoyos económicos, especialmente en materia educativa y científica, que sería en un riesgo para la cultura de ambas naciones.

Es claro que el gobierno británico está en crisis, y que ya se trabaja en la revisión de sus prioridades económicas y políticas internacionales.

Mientras se llega a una tercera votación que permita el divorcio del Reino Unido en los términos más tersos posibles, los europeos analizan la conveniencia de extender de manera unánime hasta finales de junio la fecha fatal del brexit.

A ninguna de las partes les conviene una salida violenta.

No obstante, prevalece la preocupación tanto de Europa como de Londres de que la extensión del plazo fijado para hacer valer el brexit no resolverá la crisis global que se viene y que amenaza con hacer que este verano se convierta en uno de los más calientes que se recuerden en la historia reciente.

Lo que, sin duda, tendrá fuertes repercusiones para nuestro país.

@lusacevedop