domingo 26 de mayo de 2019 | 01:20
Columnas

Yasmín Esquivel

@PaulaRocaADN mié 13 mar 2019 10:48
 Yasmín Esquivel Mossa
Yasmín Esquivel Mossa
Foto propiedad de: Internet

Como nunca había ocurrido en la historia para elección de ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación la definición para cubrir la vacante que dejó la ministra Margarita Beatriz Luna Ramos se fue a segunda vuelta, a segundo tiempo, casi a serie de penalties, tras cada intentona de la fracción panista de anular la terna que envió el poder Ejecutivo al Senado de la República integrada por la magistrada Yasmín Esquivel Mossa, Celia Maya García y Loretta Ortiz Ahlf.

Damián Zepeda Vidales, fue el defensa más leñero del blanquiazul puesto en la barrera para desviar la jugada y poner en duda el draft judicial ante las bancadas, o más bien las porras morenas, los hinchas del tricolor, los negro amarela y los colados con boleto de reventa. 

Zepeda Vidales intervino tres ocasiones en tribuna para barrerse ante la embestida que representaba cada una de las trayectorias de las candidatas; en el área chica la favorita Yasmín Esquivel Mossa, quien llegó al senado contra cualquier prueba antidoping, con un currículum intachable; a media cancha Loreta Ortiz que por segunda vez aspiraba a ser ministra; y la magistrada Celia Maya, cuya veteranía de 40 años en el ámbito de la administración de justicia la colocaba como un relevo de calidad.

La jugada de pizarrón no se les dio a los de a casaca  azul y blanco, pero eso sí, como equipo de segunda división invitado a un torneo de estrellas, logró jalar la atención de las cámaras y usar el micrófono para recuperar algo de cancha en el escenario político nacional.

Su fallida estrategia fue más obvia cuando algunos senadores  panistas exhibieron ante las cámaras su cédula opositora al escrutinio.

  El marcador final en el Senado arrasó con las especulaciones que pretendían  expulsar a las candidatas por supuesto conflicto de intereses, pero como en su momento la hoy ministra, "no soy la señora de...", con 95 votos a favor de Yasmín Esquivel Mossa logró la mayoría calificada.

Seguramente la decisión del senado no dejará satisfecha al grupo político que sacó la tarjeta amarilla sin que existiera falta, y vendrán las críticas a elegibilidad  que poco ayudarán a construir un ambiente de confianza, un ambiente de certidumbre y tranquilidad. Los parlamentarios han puesto en el vox populi la frases "conflicto de intereses" . Es un tema por demás delicado que pone entredicho la actuación de una de las instituciones que deberían de ser ejemplo de legalidad, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el máximo órgano de justicia en el que los mexicanos buscan que las garantías constitucionales se cumplan.

Las consecuencias de estas malas jugadas están por verse, están por sentirse en una sociedad de por si dividida. Ninguna determinación de los órganos legislativos debería tener como objetivo la destrucción de la imagen de las instituciones y se torna más delicado cuando se trata de las que imparten y procuran justicia.

Entonces, ¿quiénes ganan y quiénes pierden en este juego de poderes, legislativos, ejecutivos y judiciales?  Tal vez sea un tema para reflexionar.