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Columnas

Trollear ya es delito, Puebla tipifica acoso y amenazas en Internet por unanimidad

@FridaGomezP mié 13 mar 2019 17:48
Puebla se ha convertido oficialmente en la entidad más avanzada, que no sólo persigue la violencia sexual, sino en general, todo tipo de violencia digital cometida en redes sociales.
Puebla se ha convertido oficialmente en la entidad más avanzada, que no sólo persigue la violencia sexual, sino en general, todo tipo de violencia digital cometida en redes sociales.
Foto propiedad de: Internet

 

Mejor conocida como la "Ley Olimpia", en Puebla logró concretarse un segundo proyecto de reformas para reconocer que la violencia en redes sociales tiene impactos reales en la vida personal y pública. Estadísticamente, es mayor el número de mujeres violentadas digitalmente que los hombres, mediante prácticas generalizadas como difundir "packs" sin consentimiento de las mujeres que aparecen en las imágenes o videos. 

Sin embargo, una modalidad de violencia digital que ha crecido es la del acoso cibernético. El acoso puede presentarse cuando una persona envía a otra mensajes insistentes que pudieran causar miedo o incomodar a quien lo reciba, agregando que estos mensajes pueden estar acompañados de ofensas, amenazas, intimidaciones o inclusive, humillaciones. 

Por ello, el congreso del Estado de Puebla aprobó por unanimidad con 41 votos a favor el proyecto que adiciona  el articulo 273 bis al código penal para tipificar el delito de "Ciberacoso", reconociendo que la vida de cada persona en las redes sociales es una extensión de su dignidad, y que por lo tanto, el Estado debe tutelarla y castigar si es que se daña en cualquier espacio de internet. 

El delito quedó tipificado de tal manera: 

"Comete delito de ciberacoso quién hostigue o amenace por medio de los espacios digitales, redes sociales o utilizando las nuevas tecnologías a otra persona, causándole daños a la dignidad, integridad o seguridad"

El tema va creciendo y muy pronto podría llegar a colocarse en la agenda nacional, ya que el Frente Nacional para la Sororidad ha abanderado la causa de la activista Olimpia Coral Melo Cruz, quien fue víctima de este tipo de violencia en su natal Huauchinango, un municipio muy conservador de Puebla.   En esta entidad, fue la  Diputada Nora Escamilla Merino del PES quien brindó su respaldo al presentar tales reformas, sin embargo, el Frente de mujeres va avanzando con la aspiración de reconocer en las 32 entidades a la violencia digital como un delito. 

Aun cuando Yucatán y Chiapas ya reconocen la violencia sexual cibernética, el caso poblano es una innovación, pues en sesión ordinaria, las y los diputados aprobaron el proyecto de reforma para reconocer un delito digital que no se había reconocido en ninguna parte de la república mexicana, dando con esto castigo a  otro tipo de violencia en línea.

Puebla se ha convertido oficialmente en la entidad más avanzada, que no sólo persigue la violencia sexual, sino en general, todo tipo de violencia digital cometida en redes sociales.

Este logro es de la sociedad civil, ya que fueron diversas organizaciones como  Tian Taller de Habitad, Colectiva la Morada, Observatorio de Violencia en Medios de Comunicación, El Taller AC, Feministas de la BUAP, Kybernus Puebla y Defensoras Digitales las que llevaron a Puebla a colocarse en la vanguardia de los cambios legislativos en materia de defensa a los derechos en el espacio digital. 

Este proyecto de reformas denominado "Para que las mujeres y niñas estemos seguras también en internet" contempla propuesta integral con perspectiva de género que penaliza y previene la violencia en internet.

La reforma protege dos bienes jurídicos distintos: por un lado, la integridad sexual y la intimidad mediante el castigo a conductas como la extorsión por videos o imágenes de personas desnudas o la difusión de actos sexuales, que fue aprobada el pasado 3 de diciembre, y por otro lado, la dignidad de las personas en sus perfiles de redes sociales e internet, en general, castigando cualquier acto reiterado que hostigue a las personas en Internet. 

Con la aprobación de esta reforma se consolida el segundo proyecto de tres, que aspira a reconocer y tipificar de forma integral la Violencia Digital. Para las mujeres, esta es una gran noticia ya que la violencia en línea tiene una alta carga de cosificación e hipersexualización  de mujeres y niñas.  Según datos del Frente Nacional para la Sororidad,  los mercados de explotación sexual tienen hasta 112 páginas en Puebla, en los que hay más de 200 mujeres exhibidas íntima y sexualmente, junto con más de 50 casos de extorsión y acoso por parte de los hombres que realizan tales publicaciones.

La cifra en el país es desalentadora. Según MOCIBA 2015, al menos 9 millones de mujeres han sufrido ciberacoso, por lo que urge que desde el poder legislativo se brinden  fundamentos competenciales a las policías cibernéticas y a los Ministerios Públicos  para reconocer, investigar y castigar conductas de este tipo, entendiendo que es urgente proteger los derechos humanos también en el espacio digital.

Estas reformas se han propuesto desde los espacios colectivos y civiles, logrando su presentación en 8 estados de la República, recientemente aprobadas en los Estados de Chiapas y Zacatecas. En la Ciudad de México, se realizan mesas de trabajo para su socialización y en la Cámara de Diputados, ya se prepara una Ley General de Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC´s) para regular aspectos que se viven de manera injusta debido a la vida en internet y plataformas digitales, como por ejemplo, la condición de las personas que se emplean con empresas como Rappi o UberEats que a pesar de realizar una actividad de alto riesgo, como lo es la entrega de productos en bicicleta o motocicleta, no cuentan con ninguna prestación de ley, ni seguro médico. 

La legislación sobre aspectos digitales va naciendo con fuerza, mientras tanto, hay que decirle a esos que "comparten el pack" y a los que violentan que es hora de dejar de lanzar ofensas en redes sociales, porque aquellos que lo hagan cuando menos se den cuenta, podrían ir a la cárcel.