viernes 22 de marzo de 2019 | 07:37
Columnas

ITESO y los medios tradicionales: no son los “bots”, es el rechazo de las audiencias

@Manuel_Ibarra mié 13 mar 2019 20:12
Foto propiedad de: Especial

Un extraño artículo que acusa de una conspiración en redes contra los "críticos" al gobierno de López Obrador, ha sido difundido por la comentocracia en los últimos días.

Una presunta investigación realizada por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), institución educativa que no se distingue precisamente por su “expertise” en temas tecnológicos, habría encontrado que presuntas redes de “bots” se dedican únicamente a atacar día y noche a los medios y periodistas de la llamada “Prensa Fifí”.

No se trata del primer ataque en medios contra los seguidores de Andrés Manuel López Obrador en redes sociales. Previamente, un interlocutor plenamente descalificado por su mal uso de herramientas de análisis de redes sociales y varios casos de acoso sexual vía Twitter plenamente documentados, había acusado a los integrantes de un grupo de seguidores del presidente en redes que se organizan en un grupo llamado “RedAMLOVE”, como parte de una presunta granja de bots que se dedica insultar y atacar a medios y "periodistas" "críticos".

No deja de sorprender que apenas a estas alturas de la década, instituciones como el ITESO y ciertos medios comiencen a preocuparse por la guerra de ideas e información que desde hace más de 10 años ocurre en las redes sociales. Desde el sexenio espurio de Felipe Calderón, el que esto escribe y otros integrantes del entonces blog y posteriomente SDP Noticias fuimos atacados y amenazados de muerte por grupos de golpeadores y acosadores cibernéticos vinculados con el PAN, a los que Federico Arreola denominó “porros tuiteros”.

También está plenamente documentada la existencia de los llamados “Peñabots” que operaron a sus anchas durante más de un sexenio en campañas de desinformación, fake news y acoso contra críticos, y quienes incluso podrían tener vínculos con altos funcionarios de la fallida administración anterior.

Si López Dóriga y otros comentaristas de los medios tradicionales reciben críticas en redes, si son llamados “chayoteros”, o “prensa Fifí”, no es por que existe una “vasta conspiración gubernamental” en su contra, sino porque durante años han sido apoyadores acríticos de los gobiernos en turno y porque los seguidores de un presidente con altos niveles de popularidad, no los consideran críticos con argumentos válidos, ni interlocutores imparciales.

La hostilidad en las redes mexicanas no la organizaron los “pejeliebers” por arte de magia, de forma espontánea, o con aliciente gubernamental, al comenzar este sexenio. La hostilidad comenzó con ataques de bots y trolls gubernamentales y con los alaridos de personajes mediáticos ahora desprestigiados, quienes durante años calificaron a los tuiteros y otros usuarios de redes sociales como “hordas”, “feligreses”, “yihadistas” y un largo etcétera.

Los miembros de la comentocracia que todavía subsiste en los medios tradicionales harían bien en analizar los motivos por los cuales una buena parte de los usuarios de redes sociales los detesta y no desea saber absolutamente nada de ellos, ni de sus opiniones sesgadas, ni de sus criticas mala leche contra un gobierno que apenas comienza.