viernes 22 de marzo de 2019 | 07:41
Columnas

AMLO en caballo de hacienda contra corrupción y con guardia nacional...

mié 13 mar 2019 09:47
Vamos muy bien, avanzando
Vamos muy bien, avanzando
Foto propiedad de: Internet

Mi padre fue famoso abogado corporativo en su época. Su fama consistía en la confianza ganada de antemano porque no podía ser sobornado por el gobierno neoliberal. Por ello su bufete representaba grandes empresas y bancos extranjeros para concretar importantes inversiones o transacciones en México cobrando merecidos honorarios. Nos repetía que la herencia más valiosa de su parte sería el que jamás podrían señalarnos en la calle como descendientes de un padre corrupto que se enriqueció ilícitamente como tantos amigos o conocidos suyos lo hicieron a partir de la presidencia de Miguel de la Madrid detonándose el fenómeno con Salinas, que fue cuando se comenzó a acomodar la ley a hechura para robar. Conocía hasta las entrañas el tejido del abuso de funcionarios sobre recursos nacionales que iba conformando la cloaca secreta del gobierno mexicano. Si los opositores a AMLO consideran que la real persecución—sin simulación—de actos corruptos, no impacta moralmente al alza en el ánimo de la población, ni positivamente en la economía, están obviamente en un error. Fue un reclamo convertido en pregunta del presidente durante el informe de los cien días lo que me remontó a aquellos ilustres momentos de papá: ¿Qué no les había dado vergüenza heredar a sus hijos esa manera corrupta de actuar?  En caballo de hacienda va el presidente contra corrupción, barriendo escaleras de arriba para abajo que habrá que darle sin tregua porque el mal ¡cómo se extendió!

Pronto podremos comprobar así mismo, que la presencia de la seguridad pública con la guardia nacional de más de cien mil elementos funcionará con otro talante y objetivo: proteger a la población. En lugar de dedicarse a combatir el comercio del narcotráfico se intensificará el debate nacional para solucionar con otras estrategias que han probado ser exitosas para controlar el flagelo narco producido por la prohibición. Recoger los sentimientos de la gente ahora como presidente es parte esencial del modo de gobernar de AMLO porque ahí se deducen necesidades prioritarias y la seguridad para las familias mexicanas es lo inaplazable, lo más importante, como lo es para la detonación del potencial de un desarrollo económico sin par. El éxito de la guardia nacional elevará confianza para restablecer la paz e impulsar generación productiva, alcanzando así mejores condiciones generales de vida, palpables, una guardia nacional apasionada por México, sin exclusiones, lo merecemos tanto como que derechos humanos sean otorgados universalmente, alimentación, salud, educación. Tan apremiante la urgencia de la presidencia hacia la satisfacción de estos derechos humanos, que ésta ya dio frutos atacando la causa que originaba las carencias, ya hubo cantidad de dinero para el pueblo derivado de ello. Ya han sido cortadas las cuantiosas fugas monetarias en multitud de ámbitos de la administración pública redituando ahorros cuantiosos. Sin sobornos ni burocratismos habrá eficiencia y crecimiento. Con equilibrio macroeconómico, sin adquirir deuda, se detiene inflación, se fortalece el peso. Como esto es realidad hoy y no ficción, no habrá ni recesión ni devaluación en el futuro como siguen pronosticando los conservadores jilgueros de mal agüero cuyo análisis de la situación actual ha probado ser sesgado e incorrecto. Pero la verdad es que vamos muy bien. Avanzando. Viva México.