martes 26 de marzo de 2019 | 07:30
Columnas

Guerras fratricidas: el PRI y la Guardia Nacional (como pretexto)

@maloguzmanvero mié 20 feb 2019 06:21
El priismo aún tiene un poco de oxígeno para reinventarse. Tarea de por sí complicada y más con las guerras fratricidas impulsadas por los bandos que se anquilosan en el tricolor
El priismo aún tiene un poco de oxígeno para reinventarse. Tarea de por sí complicada y más con las guerras fratricidas impulsadas por los bandos que se anquilosan en el tricolor
Foto propiedad de: internet

 

“Las victorias sobre enemigos merecen himnos, las que son sobre hermanos y amigos cantos fúnebres.” Gorgias

Increíble: los que ya se van no quieren soltar los restos del PRI y minan el camino de los que podrían hacer –o intentar hacer- algo por el tricolor.

Las posiciones al respecto de una guardia nacional

Ante la próxima votación en el Senado del cambio constitucional para la creación de la Guardia Nacional, se evidenció de forma abierta una doble posición por parte del PRI.

 Los senadores tricolores, comandados por Osorio Chong (coordinador de la mínima fracción priista) y la presidenta nacional del partido, Claudia Ruíz Massieu, optaron por ser oposición ante la propuesta de ley del ejecutivo federal. Sobra decir que el dictamen de esa iniciativa pudo pasar en la primera cámara del Congreso gracias a la fracción parlamentaria de los diputados priistas. Así, la posición asumida ahora por sus senadores, puede deberse a:

A) Un ataque de bipolaridad (primero apruebo, luego no quiero)

B) Un ataque de pareja despechada (por aquello de que AMLO no agradeció la votación priista en la cámara baja)

C) Un ataque fratricida contra quien se perfila como posible contendiente por la presidencia del PRI.

2º Los gobernadores priistas, comandados por Alejandro Moreno, gobernador de Campeche y presidente de la CONAGO, quienes se sentaron de forma —aparentemente— institucional con Alfonso Durazo (Seguridad Federal) y Olga Sánchez Cordero (Gobernación) para sostener un diálogo civilizado sobre las necesidades y el posible apoyo para la creación de la Guardia Nacional. A excepción de Claudia Pavlovich, quien no se encontraba en el país, todos los gobernadores emanados del PRI, escucharon, debatieron y compartieron las dudas y requerimientos en tan complicado tema.

¿A qué juegan? Mensaje de división

Con la posición asumida por senadores y mandatarios locales se deja al descubierto la gran división que existe en el PRI y, más allá de ello, la guerra interna por no permitir la llegada de grupos comprometidos a la cúpula del partido. Esto es, quedarse cada cual con los despojos y con ello, perder la oportunidad, de tal vez, poder construir un nuevo partido.

Posición de los gobernadores

Quienes mejor conocen (o deberían de conocer) las necesidades y problemas de seguridad en sus estados son los gobernadores. Son ellos quienes diariamente enfrentan a enemigos cada día con mayor poderío. Tal vez por ello, su visión ante la Guardia Nacional es más receptiva a la propuesta lopezobradorista. También porque deben dar cuenta de forma directa a sus ciudadanos y necesariamente se convierte en tema de seguridad para los mismos. Tan es así que Alejandro Alito Moreno adoptó una posición que Osorio Chong demandaba a los gobernadores cuando él era secretario de gobernación federal. En ese entonces decía que los gobernadores se hacían como el “tío lolo” dejando a la federación todo el trabajo… ¡Cómo cambian los tiempos!

Oposición con estrategia; ¿oposición responsable?

Los partidos de oposición siguen dando tumbos. Olvidan que no se trata de criticar o negar todo bajo el supuesto de que se tiene que bloquear al gobierno federal en turno. Ser oposición requiere entender en qué momentos cooperar y en qué momento mantenerse firme en la decisión de señalar los errores. Ser algo que en México resulta casi imposible: una oposición responsable.

La oposición debería actuar de forma congruente y apegada tanto al Estado de Derecho, como a los principios ideológicos (y objetivos específicos) de partido. Claro, también se vale ser objetores de conciencia, esto es, de forma personal y única, aduciendo razones explícitas de conciencia (¿tienen conciencia?)

El problema es que apoyar una propuesta legislativa o de política pública del gobierno en turno es caminar sobre una línea muy delgada, donde se puede acusar a quien lo hace de entregarse al otro lado o de apoyar propuestas que no cuadran o provienen del partido propio.

Quien busca las alianzas y las contraprestaciones debe marcar una estrategia constante y bien planificada para demostrar en qué momentos debe actuar como oposición y cuándo apoyar propuestas necesarias. 

La cuestión que subyace a todo esto es, entonces, una que no es particular al PRI: se carece de estrategia, visión, misión y objetivos de partido en distintos frentes, temas y ámbitos.

 

Además, los celos

Los priistas —los que quedan— están demostrando que son capaces de trastocar su propio voto, con tal de no permitir que alguien joven con ímpetu de cambio llegue a la silla del PRI. Y mientras se dedicaban a patear a los de casa, los diputados del PRD les “ganaron” la partida política al volcarse a los brazos de Morena.

La oposición en el Congreso de hoy en adelante sólo es testimonial, a menos que actúen como tal y dejen de dar bandazos (no por la importancia de la GN) no por razones internas.

Alito o el difícil arte de la conciliación en la incomprensión

Nadie puede negar que el gobernador de Campeche tiene una buena relación con el presidente de la República. Tampoco que al representar a todos los gobernadores por su puesto en la CONAGO, su posición debe incluir desde los gobernadores emanados de Morena, pasando por el independiente nuevoleonés, los panistas, hasta uno del MC. Como tal, lograr equilibrios es complicado.

En el plano solo priista, logró que asistieran todos los gobernadores de dicha fracción, cosa que no consiguieron los gobernadores del PAN (lo cual se explica por otro tipo de jaloneos internos). Qué podrá hacer ahora, junto con mandatarios locales de otros colores y afinidades, a través de sus distintos congresos locales, está por verse. Requiere de mucha negociación y coordinación.

Con la misma sutileza y mano firme, deberá procurar unir a los desperdigados priistas y demostrar que el PRI aún tiene un poco de oxígeno para reinventarse. Tarea de por sí complicada y más con las guerras fratricidas impulsadas por los bandos que se anquilosan en el tricolor.