miércoles 20 de marzo de 2019 | 10:23
Columnas

Ya con Yalitza

@rickypedraza mar 19 feb 2019 11:02
La originaria de Tiaxiaco, Oaxaca, le tocó estar en el lugar indicado, en el momento adecuado.
La originaria de Tiaxiaco, Oaxaca, le tocó estar en el lugar indicado, en el momento adecuado.
Foto propiedad de: Internet

La nominación de Yalitza Aparicio ha levantado ámpula en el gremio artístico mexicano, no sabemos si por la inexperiencia de Aparicio o por la etnia de la joven. Racismo, clasismo y una envidia de un logro que resulta aspiracional para muchos que los critican.

 

¿Quién es Yalitza?

Nacida en 1993, Yalitza es de origen mixteca y triqui. Aunque no habla mixteco, tuvo que aprenderlo para la cinta de Cuarón, Roma. Aparicio no es artista y al parecer nunca aspiró a serlo. Yalitza estudió para poder ser educadora y tiene un título en educación preescolar.

 

La originaria de Tiaxiaco, Oaxaca, le tocó estar en el lugar indicado, en el momento adecuado. Es la tercera mujer de origen mexicano que es nominada al Oscar, y la primera mujer de origen indígena que es nominada para la estatuilla, fantástico, ¿no?

Crítica a una mujer en tiempo de feminismo

¿Criticar a Yalitza por su nominación no es considerado violencia de género? Curioso que la defensoría de violencia de género no se haya levantado enardecida por las críticas a Aparicio. También es curioso que la mayoría de las personas que han criticado a Yalitza son mujeres.  Veganas, personas que hacen meditación, yoga y que quieren estar en armonía les parece inarmónica esta nominación en una de las vitrinas más grandes del cine mundial, el Oscar.

Los otros mexicanos nominados que no fueron criticados

Cuando Alejandro González Iñárritu, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro ganaron el Oscar como directores parecía “ofensa nacional” decir que había mejores películas en la nominación que la de ellos. “No sabes de cine”, cuando un paisano criticaba a una de las películas ganadoras. Se hicieron celebraciones como si la selección nacional de futbol hubiese ganado el mundial. Estos tres directores se convirtieron en inspiración de muchos y en ejemplo de que  se puede competir con directores de cine a nivel internacional. Es más, de repente salieron personas que habían trabajado con ellos en otros tiempos, que habían hecho algo o que habían estado en la misma primaria o misma secundaria, al final todos los mexicanos tenían una relación con estos ganadores.

En el 2002, Salma Hayek fue nominada por Frida, nadie criticó a Hayek. Muchos se colgaron la medalla cuando Lupita Nyong’o , de origen keniano pero con nacionalidad mexicana, fue ganadora como mejor actriz de reparto en la película “12 Years a Slave”. Lupita es mexicana y ganó México, aunque su ascendencia sea de Kenia. Como en México no somos racistas (léase con sarcasmo) Nyong’o es tan mexicana como nosotros porque nació aquí.

La crítica disfrazada de halago

De esas hay muchas. De la memoria colectiva la que más recuerdo es de alguien que dijo que todas las actrices que están o han estado nominadas son guapísimas y con una personalidad arrolladora y que aun así Yalitza logró colarse a la nominación. ¿Qué quisieron decir con eso? Realmente pensarán muchos de los artistas que lo que dicen será reproducido y criticado hasta el cansancio. Críticas con disfraz de halago, ¡por favor!

 

Violencia de género, clasismo, racismo

Otros críticos son abiertamente racistas. Increíble que en nuestros tiempos tengamos expresiones que muestran que no somos racistas, ni clasistas con los extranjeros, pero que no hemos dejado de serlo con nuestros paisanos.

Un actor que le dijo india como si ser indígena la convirtiera en alguien de una segunda clase. Otra persona que dijo que por qué le dan un Oscar a Yalitza cuando ella solo estaba haciendo lo que hace siempre, teniendo doble connotación negativa, la primera que los indígenas solo hacen eso y segundo que ser asistente de una casa es un trabajo de bajo nivel. Y de ahí una colección de declaraciones racistas , clasistas y con un cierto tinte de envidia pues muchos artistas y actores mexicanos jamás estarán cerca de un Oscar.

La declaración que más me ha sorprendido es una que leí hace algunos minutos en la sección “En el show” de SDPnoticias.com. La actriz Gabriela Platas declaró que “la libertad de expresión incluye decir cosas que no nos gustan”, por un video donde el actor Sergio Goyri llama “pinche india” a Yalitza Aparicio. Goyri se ha disculpado públicamente porque sabe que ese tipo comentarios lo hacen ver fuera de lugar. Platas no ayuda mucho a Goyri pues básicamente lo que dice es que las declaraciones y posturas de muchas personas de su gremio son ficticias y que en realidad en lo privado piensan otras cosas.

La declaración de Gabriela Platas es un espejo de nuestra sociedad donde en un lado buscamos ayudar a las comunidades lejanas, a nuestros paisanos que no tienen, pero cuando uno de ellos logra algo que nosotros no hemos logrado nos sale lo clasista y lo racista.

Lo que hablan de Yalitza por su origen y por no tener estudios artísticos es como cuando una mujer se hace directora de una empresa y empiezan a decir que no lo merece porque es mujer. Con Aparicio sería doble porque es una mujer que está nominada a un premio que solo una mexicana había sido nominada y que es la primera “nativa americana”, como dicen los gringos, que ha sido nominada. En un país misógino, machista, racista y clasista esta nominación puede ser una cachetada con guante blanco o un ejemplo de cambio.

 

Esperemos que, como los directores ganadores del Oscar, Yalitza pueda ser un ejemplo para muchas cosas en el país. Darnos cuenta de que la comunidad indígena tiene un lugar en nuestro país y puede hacer muchas cosas bien y mejor que muchos de nosotros. Que la comunidad indígena se sienta representada y respetada por todo el mundo, con la esperanza que también sea respetada en México. Que las defensoras en contra de la violencia de género también se tienen que poner a pensar en la violencia contra etnias diferentes.