domingo 26 de mayo de 2019 | 01:13
Columnas

En Contexto. Un buen plan para Pemex, pero para otras circunstancias

@lusacevedop lun 18 feb 2019 06:37
En general, se trata de regresar al pasado de la paraestatal.
En general, se trata de regresar al pasado de la paraestatal.
Foto propiedad de: Internet

No hay duda, el plan de rescate anunciado por el presidente López Obrador, es muy bueno…

Pero no tiene cabida en la situación actual de la empresa y, mucho menos, cuando no hay certidumbre de mejorar la inversión productiva, que el país crezca a tasas superiores de 2 por ciento y los legisladores de Morena pretenden otorgar poderes plenos al jefe del Ejecutivo para que influya en las decisiones en materia petrolera.

La mañana del viernes se informó de un programa por 5 mil millones de dólares para llevar a cabo el rescate financiero de Petróleos Mexicanos, integrado por recursos presupuestales, la cancelación y reducción de diversas obligaciones fiscales, además del pago de una parte de los pasivos laborales del organismo. 

Este plan no establecía metas ni ofrecía un diagnóstico de una entidad pública que desde 2009 es, en la práctica, insolvente y por la forma en la que se estructuró esta inyección de recursos el panorama es muy reducido ya que no garantiza que lleven a cabo las inversiones necesarias para incrementar la producción de hidrocarburos, ni poder dar servicio a su deuda. 

No se tomó en cuenta que Fitch Ratings redujo hace unas semanas su puntuación y que otras calificadoras otorgaron el beneficio de la duda al desempeño de los planes y programas del gobierno entrante.

Para colmo, ese mismo día, trascendió que la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados prevé reformar la Ley de Pemex con el objetivo de dotar de poderes plenos al director de la paraestatal, lo que en la realidad representa dotar al presidente de la república para decidir en materia de exploración, explotación y refinación, entre otras actividades sustanciales.

El dictamen de la comisión controlada por militantes de Morena también considera hacer a un lado al Consejo de Administración en la supervisión, planeación y desarrollo de nuevos negocios, así como en contratación de personal especializado y la fijación de los salarios en general.

Con ello, el nuevo marco normativo permitirá a la dirección de la petrolera suscribir libremente contratos de asociación con particulares con el simple aval de las secretarías de Hacienda y Energía, con lo que las comisiones reguladores de Hidrocarburos y Energía, eventualmente también quedarían relegadas. 

En general, se trata de regresar al pasado de la paraestatal.

Si administrativamente eso es uno de los temas más relevantes en el plan de reestructuración de Pemex, es la inviabilidad de flujos y la visión cortoplacista de la solución lo que encendió las señales de alerta en los mercados globales.

Nuevamente Fitch salió a decir que el programa del presidente López Obrador confirma sus predicciones sobre la incapacidad de la petrolera para salir avante de sus problemas. A ella se sumaron Citibank y el influyente banco de inversión JP Morgan, que agregaron calificativos del nivel de decepcionante.

En general, hay una fuerte crítica al gobierno por hablar de ahorros resultantes por el combate al huachicoleo y el combate a la corrupción cuando no existen referentes que los comprueben.

Sin embargo, reconocen la importancia de reducir la carga fiscal de Pemex en 750 millones de dólares, desde la cifra inicial de 550 millones, aunque no dejan de advertir que se corre el riesgo de regresar a una nueva etapa de subsidios e ineficacia.

Aunque no es explícito, es muy probable que los agentes financieros incorporen a su desconfianza el plan para modificar la normatividad de la petrolera para dotar de poderes plenos a dirigentes inexpertos o que las decisiones más relevantes para la economía nacional se dicten desde Palacio Nacional.

@lusacevedop