miércoles 20 de marzo de 2019 | 10:25
Columnas

Conflictos de intereses a modo: Odebretch, la CRE y AMLO

@diaz_manuel lun 18 feb 2019 20:22
En 2017 se destapó uno de los fraudes y actos de corrupción internacional más sonados, el de la empresa brasileña Odebrecht, que tocó por supuesto a Pemex
En 2017 se destapó uno de los fraudes y actos de corrupción internacional más sonados, el de la empresa brasileña Odebrecht, que tocó por supuesto a Pemex
Foto propiedad de: Internet

 

Por fin la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, inicia una acción realmente fuerte en contra de un presunto corrupto. Se trata del presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), Guillermo González Alcocer, quien cuestionó públicamente las ternas enviados por AMLO para integrar a cuatro comisionados, por lo que el presidente, como lo dijo en su conferencia del viernes 15 de febrero, utilizó su “derecho de réplica por alusiones personales”, y acusó al funcionario de tener “conflicto de intereses”. Lo que dio pie a una exhaustiva investigación para configurar su acusación.

 

La fuerza del Estado

 

Finalmente el presidente pasa de las palabras a los hechos y para ello, manda toda la fuerza del Estado a través de las secretarias de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, de Energía, Rocío Nahle y del titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda, Santiago Nieto, son estos funcionarios quienes en conferencia de prensa, dan a conocer los presuntos delitos en que incurrió el funcionario que preside el órgano autónomo que regula el mercado de los energéticos, porque su cuñado trabaja Santa Fe Natural Gas, filial de Fermaca, una empresa mexicana permisionada por la CRE y un primo segundo de su esposa trabaja desde 2015 en Vestas, una empresa danesa dedicada a fabricación de tecnología de energía eólica.

Al todavía presidente del CRE, Guillermo García Alcocer se le podrá vincular, según Santiago Nieto, además de conflicto de interés, por defraudación fiscal y lavado de dinero. Aclaró que estos delitos se desprenden de que, “existe un proceso de triangulación de una de las personas físicas, lo que podría significar un modelo de lavado de dinero”, señaló que “dentro de la declaración no se incluyen tres empresas, una que tiene un proyecto en Pemex, una comercializadora de productos químicos en México y otra con dos accionistas” en las que podría existir defraudación fiscal”.

Para hacer más contundentes las acusaciones, la secretaria de la Función Pública señaló que “hemos observado que, en términos de la ley general de responsabilidad administrativas, el conflicto de interés consiste no sólo en la posible afectación a la objetividad e imparcialidad del servidor público debido a intereses personales, familiares o de negocios… sino también en los conflictos de interés potenciales”

 

¿Y el gabinete? ¿Ellos sí pueden tener conflictos? 

 

En 2017 se destapó uno de los fraudes y actos de corrupción internacional más sonados, el de la empresa brasileña Odebrecht, que tocó por supuesto a Pemex, a su exdirector Emilio Lozoya y a varias empresas, como Idesa, que se asoció con Braskem, subsidiaria de Odebrecht para el proyecto de Etileno XXI en Nanchital, Veracruz, dando forma al corporativo Braskem-Idesa. El proyecto se consolidó durante la administración de Calderón en 2009.

Resulta que la empresa Idesa, tiene como uno de sus socios a la esposa del actual secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, y en 2017 cuando se destapó el escándalo en la prensa mundial, la entonces coordinadora de los diputados de Morena, Rocío Nahle salió a la defensa de Idesa considerando que el prestigio de ésta estaba en peligro “pues ahí tiene su capital como empresa que vende en 30 países” y aclaró refiriéndose a la empresa mexicana que se colocó “al filo del daño colateral, pues al final de cuentas, quedó bailando en una pista con un socio incómodo que hoy está en la cárcel”. (https://www.proceso.com.mx/538307/los-socios-mexicanos-de-odebrecht).

Javier Jiménez Espriú, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), reconoció en su declaración patrimonial un posible conflicto de interés por la participación de su esposa en la petroquímica Grupo Idesa.

Además del vínculo con Grupo Idesa por la participación de su esposa, Jiménez Espriú fue miembro de su consejo de administración.

Casualidad o no, lo cierto es que, Guillermo García Alcocer habría declarado que la estrategia de distribuir los combustibles a través de auto tanques cuesta 14 veces más que sí fluyen en el sistema de ductos. Lo curioso o casual es que una de las empresas que se pueden beneficiar de esta estrategia es la empresa Excellence Freights, subsidiaria del Grupo Idesa, aunque el propio secretario haya dicho que dejaron de hacerlo en 2018.

Es por ello, como hoy lo comenta Salvador Nava Gomar en un artículo publicado en El Financiero, que el presidente López Obrador arremetió de nueva cuenta en contra del INAE por exigir la publicación de los expedientes del caso Odebrecht. Después de una detallada argumentación asegura en su texto que la Fiscalía General de la República, es decir, el Fiscal carnal de AMLO, Alejandro Gertz para reservar la información, promovió un amparo contra las resoluciones del INAI.

Nava termina su artículo con una serie de cuestionamientos: “Lo más extraño de todo es que AMLO ataque al INAI cuando claramente resolvió conforme a derecho y atendiendo las circunstancias de tiempo, modo y lugar del caso.

¿De verdad no quiere que se sepa? ¿No está en la misma línea que el INAI? ¿Por qué debilitarlo? ¿Por qué criticarlo? No entiendo”. (https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/salvador-nava-gomar/odebrecht-inai-y-amlo)

Y se generan otras preguntas como ¿Cuál es el eje que une las administraciones de Calderón, Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador? ¿Será Odebrecht? Y si es la empresa brasileña ¿quién o quiénes estuvieron desde entonces? ¿La actual secretaria de Energía que trabajaba entonces en Pemex, justo en Veracruz y en el área de Nanchital y Coatzacoalcos, y que sabía de primera mano la relación de Jiménez Espriú con Idesa?

 

La otra que acusa, está encargada del cuidar el conflicto de interés, nepotismo y buena aplicación de los recursos públicos, la actual secretaria de la Función Pública, Eréndira Sandoval y su flamante esposo, John Ackerman, resulta que en su vida anterior, es decir, antes de asumir el cargo, se despachó con la cuchara grande, tanto ella, como su esposo y sus familiares, incluidos su hermano Pablo Amílcar Sandoval y sus suegros, quienes tomaron recursos públicos y de instituciones en provecho de su interés personal, así lo documentó detalladamente en un artículo publicado en Letras Libres, Guillermo Sheridan. (https://www.letraslibres.com/mexico-espana/ackerman-y-sandoval-las-casualidades-electivas)

 

¿Hasta dónde llegará esto? Porque ahora, como dice el dicho, “hágase la ley en los bueyes de mi compadre”.