miércoles 22 de mayo de 2019 | 12:58
Columnas

AMLO rebasa 80% de aprobación (caen pronósticos tendenciosos de los López Dórigas…)

sáb 16 feb 2019 12:41
Foto propiedad de: Internet

Cuando los neoliberales inventaron el instituto según para “la transparencia” impulsados en contubernio por grupos conservadores de la sociedad civil, lo hicieron para efectos de simular. En dos ocasiones el corrupto instituto impidió que se liberara la información del caso Odebrecht, donde habrían de caer cabezas de arriba, precisamente los promotores de la simulación. Acto seguido un juez dicta a favor de impedir sea de conocimiento público la incriminadora información. Pero habremos de desnudar a culpables copartícipes de esta tranza, la mayoría de nosotros pueblo seremos quien decida ponerlos tras las rejas, por haber delinquido en nuestra contra. Autoritarismo, corrupción e inhumanidad, además de obstrucción de la justicia, se podría decir del contubernio que existía entre gobierno e instituto para la “transparencia”. Como aquí en este espacio, que escriben personas con temple poco transparente para la tarea ejercida de golpear al gobierno, provenientes de la autollamada “sociedad—¿o suciedad?—civil”, quien con frecuencia traduce sus opiniones en difamaciones, oculta la verdad, inventa números con libertad de expresión y con boca llena de hiel calumnias o descalificaciones injustificadas sobre el trabajo de dos meses y medio del gobierno de México. De pena ajena.

No se impedirá que se sepa la realidad de país que los políticos corruptos, que las mafias del poder hoy en claro desprestigio, nos dejaron. De ello, no hablan los merolicos mediáticos. Pero como paradoja vemos que, a quienes trabajan arduamente para recomponer, para limpiar el cochinero, estos escribanos o habladores descendientes de mentalidades como la de López Dóriga, insisten en su crítica para descalificar ¿por qué pronostican los peores desastres socioeconómicos que no existen sino lo contrario la tendencia es regeneradora, asegurando pronto se darán dichas calamidades? O sea, entiendan que ya a nadie engañan. Se les podría catalogar como la versión López Dóriga regada por los informativos, por sus actitudes reaccionarias, por sus retorcidas versiones de golpeteo ¿o es por consigna la loca aversión que emana de su boca o pluma? Porque la realidad es otra, resulta que a quien denuestan es el líder más altamente reconocido, con mayor beneplácito entre más de 80% de sus ciudadanos incluyendo cualquier defecto o error habido. Si no son traidores a la patria estos pronosticadores del “gran desastre”, pues bien lo parecen.

El poder judicial seguirá su curso en este caso—Odebrecht— y en otros que persigue la fiscalía. Pero lo esencial, lo primero, es que la gente se entere. Para que no vuelvan esos inhumanos a gobernar. Para que esa calaña de practicantes de la doble moral, del oscurantismo delincuencial, no sean parte de nuestro gobierno, no puedan envenenar a incautos y sean obligados como cualquier otro ciudadano a ajustarse al mandato mayoritario y a actuar con honradez. 

El conservadurismo neoliberal que gobernó hasta el 2018 infectó a una parte de la sociedad, sin duda, había coartado al pueblo del panorama prioritario--como lo expresó AMLO—hasta el nombre le quiso cambiar llamándolo “sociedad civil”. Pero la presidencia desenmascaró a uno de los institutos de la “suciedad civil” que según era “transparente”, así como a otras tantas asociaciones civiles que recibían fondos gubernamentales, que requerían de la rimbombancia verbal que los distinguiese, que los dividiera de aquella otra categoría polvosa de ciudadanos llamada pueblo. Pero habrán de convivir con la noción de país justo que merecemos, donde el mando de nuestros destinos vendrá de la mano de las mayorías, del pueblo que no es tonto como fue considerado intencionalmente abandonado, que no es inculto sino rico en conocimiento, en cultura, en bondad, en esfuerzo laboral, que ahora ya no será cero a la izquierda porque repito con orgullo que hemos llegado al momento histórico donde la gente porta la fuerza, es quien manda en México. Sus reclamos de bienestar, salud, alimentación, educación, sus derechos negados continuarán siendo escuchados y solucionados con carácter prioritario en la democracia participativa encabezada por AMLO.  A pesar de los medios tendenciosos, sus perretas, sus puntuales enajenados escribanos habladores desacreditados que aun con tales desgañites o desplantes de rechazo visceral, como se ha visto repito, no habrán de mermar el elegido liderazgo democrático donde por fin los abundantes bienes naturales de la nación serán para el bienestar, no del gobierno, sino de nosotros pueblo mexicano. Que viva México.