martes 26 de marzo de 2019 | 07:24
Columnas

Once Varas. En seguridad, puras malas noticias

@obedc vie 15 feb 2019 09:41
Viendo la tempestad y no se hincan, uno se pregunta por qué no experimentan con la más arrugada de su casa.
Viendo la tempestad y no se hincan, uno se pregunta por qué no experimentan con la más arrugada de su casa.
Foto propiedad de: Internet

En seguridad, puras malas noticias

Los maloras, que sobran en cualquier ámbito, pero en materia de seguridad e inseguridad abundan, dicen que Nuevo León es el experimento perverso de la federación en materia de seguridad pública.

Lo anterior porque por los últimos acuerdos de nuestras brillantes autoridades, tanto estatales como federales, se les dejó todo el poder de decisión y mando a los militares en cuestión de seguridad pública civil.

Y para colmo, ayer comenzó a circular en la red de redes un documento en el que se desglosan las “rebajas” de recursos del llamado Programa de Fortalecimiento para la Seguridad, o Fortaseg, que sufrirán 10 de los 13 municipios considerados como beneficiarios del programa aquí Nuevo León.

En pocas palabras, había 300 municipios a nivel nacional beneficiarios del Subsidio

Fortaseg Programa de Fortalecimiento para la Seguridad.

De esa lista desaparecieron 200 municipios y sólo quedaron cien como beneficiarios.

En el capítulo Nuevo León, a Monterrey le quitaron casi 20 millones de pesos del fondo, pero resultó menos afectado que otros 9 municipios que verán en ceros los apoyos que recibían de la federación.

Como dije, los beneficiados, son Monterrey, aunque pasó de recibir 71.1 millones a 53.8 millones de pesos; Guadalupe recibía 22.5 millones y ahora se verá beneficiado con 34.8 millones; Apodaca pasó de recibir 15.5 millones de pesos a recibir 25.9 millones de pesos; y Escobedo, que de recibir 14.5 millones recibirá 24.7 millones.

Por otro lado, los afectados, que fueron eliminados de la lista de beneficiarios, son los municipios de Linares, Santiago, Cadereyta, Juárez, Salinas Victoria, Santa Catarina, San Pedro Garza García, García y San Nicolás.

Viendo la tempestad y no se hincan, uno se pregunta por qué no experimentan con la más arrugada de su casa.

Sinceramente.