jueves 23 de mayo de 2019 | 07:11
Columnas

Confiesa el regulador energético: sí tiene conflictos de interés; AMLO dijo la verdad

@FedericoArreola vie 15 feb 2019 15:59
¿Qué sigue? Lo único que procede es su renuncia.
¿Qué sigue? Lo único que procede es su renuncia.
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“Para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta”. Sabiduría milenaria

Al presidente de la CRE, Guillermo García Alcocer, la vida siempre generosa le ofreció la enorme oportunidad de quedarse callado para seguir en el anonimato del que nunca debió haber salido. Pero él, seguramente acelerado por los cuates del ITAM que no terminan de aceptar que ya pasó el tiempo de su dominio en el sector público —sobre todo en las áreas financieras y energéticas—, echó mano a sus fierros como queriendo pelear y, con penosa candidez, pensó que era buena idea retar al presidente López Obrador. Cuánto deben haber aplaudido sus compadres y comadres itamitas en la cena del sábado a don Guillermo: “brindo por tus huevotes, cabrón”.

¿Qué ocurrió después? Que, probablemente, Andrés Manuel preguntó por el jabón que patrocina al titular de la Comisión Reguladora de Energía y, ni hablar, en la primera rascada que alguien le dio a la biografía del señor García Alcocer apareció clarísimo el conflicto de interés que este hombre ya confesó: sí, familiares suyos trabajan en empresas relacionadas con el sector energético.

El economista del ITAM, por supuesto, debe renunciar al cargo. No es ético y, seguramente, tampoco es legal que sus parientes hagan negocios en la industria que él regula.

Dice Guillermo García, en su defensa, que él lo ha confesado todo en sus declaraciones patrimoniales. ¿Y qué con eso? El conflicto de interés ahí está, no se ha eliminado...

El presidente López Obrador no lo va a perseguir. Lo único que AMLO hizo fue anunciar que, el lunes próximo, dará a conocer la conducta irregular de García Alcocer. Fiel a su estilo de no quedarse callado, Andrés hará una denuncia política ante los medios y ahí dejará la cosa. El gobernante de México no ha perseguido a nadie y no quiere meterse en ese lío. Otra cosa es su derecho a expresarse con entera libertad.

Es decir, Guillermo García Alcocer no tendrá problemas legales, pero consciente de su falla ética, ya se ha adelantado a López Obrador y en varios medios ha admitido que sí, que el conflicto de interés ahí está.

¿Qué sigue? Lo único que procede es su renuncia.

Si es un hombre decente, o bien si quiere aparentar serlo, tendrá que dejar un cargo público que como todos los otros, más que capacidad técnica, para ejercerse exige de una elevada dosis de autoridad moral, y esa el señor García Alcocer nomás no la tiene. 

Ya en la próxima cena con los amigotes del ITAM alguien habrá que a don Guillermo García le ofrezca chamba ¡en el sector energético! Ojalá don Guillermo García no termine de cagarla aceptando seguir en la inmoralidad.