domingo 19 de mayo de 2019 | 08:48
Columnas

AMLO encuerará a uno del ITAM; el canto a la victoria del poeta del Tec de Monterrey... y la campaña contra Octavio

@FedericoArreola vie 15 feb 2019 09:41
Ahí va avanzando el rescate de Pemex...
Ahí va avanzando el rescate de Pemex...


Pemex y la calma

“Calma el gobierno las aguas”, dice Enrique Quintana en El Financiero. ¿A qué se refiere? A que han sido bien recibidos por los inversionistas los esquemas diseñados por el equipo del presidente López Obrador para respaldar a Pemex.

Se tranquilizaron los “mercados” por las siguientes razones:

1.- La capitalización a Pemex de 1 mil 300 millones de dólares.

2.- Un apoyo adicional de 1 mil 800 millones de dólares “derivados de la monetización de los pagarés que se entregaron a la empresa por incentivos otorgados por el gobierno”.

3.- “Al sumar los 600 millones de dólares anuales por cambios en el tratamiento fiscal de las inversiones, se calcula que Pemex recibirá directamente del gobierno el equivalente a 3 mil 600 millones de dólares extras en 2019”.

4.- “Como producto del combate al huachicoleo, se captarán 1 mil 600 millones de dólares adicionales”.

5.- Se anunció también el fortalecimiento del gobierno corporativo de Pemex.

Como ha dicho Quintana, “tras conocerse el documento, la presión de los mercados ha sido positiva. El pesó se bajó ayer de niveles de 19.47 a 19.26”. 

Esto es, contra lo que tantos pronostican el hecho es que los resultados de la economía siguen siendo goles a favor del gobierno de AMLO. Goles, sí, aunque el presidente de México preferiría hablar de jonrones. Es que, con todo respeto, por emotivo que sea un batazo vuelacercas, no tiene la sicalipsis del más simple de los goles.

“Ya es una victoria”, canta el poeta

Esta mañana, en la conferencia de prensa diaria de Andrés Manuel, el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, con mucha claridad profundizó en la estrategia planteada para fortalecer a Pemex. 

Urzúa es un economista/matemático preparado y prudente. Pero, como también es poeta, a veces no puede evitar las expresiones que se ubican lejos de la técnica. El lirismo en el sector público puede ser bueno, pero puede no serlo. Su humanismo ya llevó a Urzúa a los memes. Se equivocó, de plano, al proponer que los abuelos cuidemos a nuestros nietos (me niego a hacerlo; pasaré el fin de semana con uno de los chiquillos, pero solo como excepción: sé que terminaré agotado y con ganas de no volverlo a ver). Por dinero puedo cuidar a cualquier niño, menos a los de mis hijos: no hacen caso, al menos a mí me ignoran, por lo que jamás podría disciplinarlos como los códigos militares —la mejor pedagogía en casos desesperados—lo exigen.

Ahora bien, hay ocasiones, y la de hoy fue una de ellas, en que para explicar lo que hace un gobierno se necesita no la fría voz del economista, sino la vehemencia del poeta emocionado porque ha sido testigo de una hazaña. Así, Urzúa, con total seriedad al hablar de los ahorros por el combate al huachicol, dijo algo que me quedó perfectamente claro: que eso “ya es una victoria”.

Lo cierto es que tal asunto, que hace todavía un mes parecía una catástrofe nacional, ha sido no solo plenamente superado, sino que ya se contabiliza entre las ganancias de la petrolera mexicana.

“Por alusiones personales”, AMLO desnudará al titular de la CRE

Guillermo García Alcocer, presidente de la Comisión Reguladora de Energía, criticó tan fuerte como injustamente los perfiles de las personas que el presidente López Obrador propuso para llegar a ese órgano.

Molesto por la descalificación que el señor García Alcocer hizo de sus propuestas, Andrés Manuel —sí, “por alusiones personales”— anunció que dará a conocer los conflictos de interés del presidente de la CRE.

Es decir, el presidente de México encuerará a una de las glorias del ITAM. Economista egresado de la institución educativa patrocinada por Alberto Bailleres, con cursos de posgrado en las universidades de Oxford, Harvard y George Washington, García Alcocer debe ser un tipo inteligente: obtuvo el primer lugar en el Premio Banamex de Economía y en el 2001 el Premio de Investigación ExITAM. Pero su inteligencia, esta vez, lo abandonó y perderá: se puso a las patadas con quien no debía. No le AMLO responderá con otras patadas, sino simplemente quitándole el disfraz de honesto con el que anda por la vida.

Ya veremos qué queda del mencionado tecnócrata cuando sea claro que es uno más de tantos sinvergonzones que han destruido al sector público mexicano.

¿Por qué contra Octavio?

Conozco al director de Pemex, Octavio Romero, y conozco a Andrés Manuel López Obrador. Hace años los traté bastante. No por separado, sino como equipo. Desde hace tiempo no los veo, pero tuve relación más o menos cercana con ellos.

Por lo visto, las cosas entre Octavio y Andrés no han cambiado: Romero sigue siendo el principal operador de López Obrador. Es la razón por la que el presidente de México le dio a su colaborador de tantos años la responsabilidad más importante del gobierno: rescatar a Pemex.

Los resultados hablan: Pemex ya se derrotó al huachicol y, desde ayer, no solo ha tranquilizado a los mercados, sino lo verdaderamente importante: la empresa más grande de México empieza, otra vez, a ser productiva. Son solo las primeras batallas, pero se han ganado. No se puede decir que la guerra —no la más sencilla, contra el robo de combustible, sino la más grande, contra la crisis de Pemex— ya se haya ganado. Pero hay avances que no pueden ser negados.

¿Por qué, entonces, cuestionar solo por cuestionar a Octavio Romero? En este sentido, me llama la atención la columna de hoy de Lourdes Mendoza en El Financiero, que no es su primer escrito en tono de “Pemex no tiene remedio”.

A diferencia del director de ese diario, Enrique Quintana, ella no es especialista. Tal vez sea la razón que explique los diagnósticos tan diferentes: Quintana ve a Pemex fortaleciéndose, y Mendoza a un Pemex que muere y que lleva a la muerte económica a todo México.

La señora Mendoza, en efecto, no es experta en economía. Lo de ellas son las crónicas, a veces excelentes, de eventos de político-sociales. Cuando la invitan —hasta donde sé, solo ella, como columnista, ha estado en los dos grandes eventos sociales de la cancillería: la comida con presidentes después de la toma de protesta de AMLO y la comida con el gobernante de España—, esto es, cuando Lourdes Mendoza tiene la oportunidad de estar entre los políticos y sus invitados, hace muy buen trabajo, pero como analista financiera pareciera que solo reporta información que le llega... en el tono en que se la entregan.

Ya dos veces le han llegado a la señora Mendoza críticas nada objetivas, muy bajas, contra Octavio Romero, y las ha difundido. Hoy termina su escrito basado en prejuicios sobre la crisis de Pemex, con una expresión que no se justifica excepto en un contexto de intriga: “el tema es que Pemex empobrecerá a los mexicanos si continúa Octavio Romero con este modelo de administración”.

Hace siete días Lourdes Mendoza decía: “lo que está haciendo Octavio Romero... es poner en riesgo al país macroeconómicamente”. ¿Tanto así? Pienso lo contrario: lo que Octavio hace es corregir lo que a AMLO le parece debe ser corregido antes de siquiera poder pensar en sacar a México de sus problemas.

Las cosas les están saliendo al presidente López Obrador, al poeta Urzúa y a Octavio Romero. Ya le ganaron al huachicoleo, ahora dieron pasos firmes para entenderse con los mercados y de plano van a fortalecer las finanzas de Pemex. Lo que sigue —se verá si ocurre— es levantar la producción y la rentabilidad de la petrolera.

Es lo que pienso, más o menos en la línea de lo que opinan analistas especializados, como el señor Quintana. Pienso también que Octavio tiene enemigos y que estos usan, quizá sin que ella se dé cuenta, a una columnista de un diario especializado en finanzas que lo hace muy bien solo cuando la invitan a reseñar las comidas de gala de la cancillería...