jueves 23 de mayo de 2019 | 07:10
Columnas

¿Por qué Reforma se lanza contra Olegario sin motivo periodístico legítimo?

@FedericoArreola jue 14 feb 2019 06:43
En la foto Ciro Gómez Leyva entrevista a Olegario Vázquez Aldir en uno de los medios importantes que este empresario ha consolidado en muy poco tiempo
En la foto Ciro Gómez Leyva entrevista a Olegario Vázquez Aldir en uno de los medios importantes que este empresario ha consolidado en muy poco tiempo
Foto propiedad de: internet


“La envidia es una declaración de inferioridad”. Napoleón

Slim pierde en licitación... y obviamente no era nota

El 8 de febrero pasado, una columnista de El Financiero, Lourdes Mendoza, criticó a Pemex porque “se las hizo a las empresas petroleras mexicanas de reconocida experiencia, hablo de Perforadora Central, Perforadora Latina, Grupo Carso, Grupo R y Perforadora México”.  ¿Por qué “se las hizo”? Porque ninguna de tales compañías se llevó una licitación para “sacar petróleo”.

No vi esa nota en Reforma… o no de manera destacada. Lo entiendo: no es noticia, o no muy importante, que uno de los grandes contratistas mexicanos, el Grupo Carso de Carlos Slim —que por cierto participaba entre los constructores del NAIM en Texcoco— gane o pierda en una licitación.

El golpeteo a Olegario

¿Por qué, entonces, para Reforma es una noticia tan escandalosa que otra de las empresas que participaban en el cancelado aeropuerto en Texcoco —Prodemex, de Olegario Vázquez Aldir—, esto es, otra de las compañías constructoras más relevantes de México haya ganado una licitación, la de una de las obras para rehabilitar el actual Aeropuerto Benito Juárez.

En términos de lo que se maneja en los proyectos públicos, por ejemplo los petroleros, la licitación para la rehabilitación de una pista del actual aeropuerto de la Ciudad de México es bastante menor: apenas de 80 millones de pesos.

Un empresario tan inteligente como Olegario no tiene empresas chafas. Sus hospitales son de primera, sus hoteles son de primera y, desde luego, si tiene una constructora, es de primera y,  por lo tanto, capaz de ganar cualquier licitación.

¿Por qué Reforma cuestiona a la constructora de Olegario Vázquez Aldir? Por envidia. Esto es, simplemente porque otras de sus empresas, las de Imagen —incluye radio, TV y el periódico Excélsior—, integran un grupo de medios con más audiencia y, en muchos sentidos, más influencia que los diarios que dirige Alejandro Junco Elizondo.

Conste, hablo de “Junco Elizondo”, no de “Junco de la Vega”, porque este último, padre del primero, anunció que dejaba la conducción del negocio a su hijo. 

Sigamos la misma lógica. Como todo el mundo sabe, desde hace años las empresas de los Olegarios no las lleva el mayor, Vázquez Raña, sino el menor, Vázquez Aldir. ¿La mala leche de Reforma, el odio al competidor más grande, le impide ser preciso en los apellidos?

Reforma es un gran diario, pero no es el periódico de mayor tamaño ni Junco Elizondo dirige el negocio mediático más importante. Hay medios que le superan, como Grupo Imagen, y no se diga el más grande de todos, Televisa, o TV Azteca, Radio Fórmula, El Universal y —para la mayor frustración de la familia Junco— hasta Milenio… Y, desde luego, en prestigio ético los diarios del señor Junco están muy lejos de La Jornada y Proceso.

¿Sería mucho pedir menos mezquindad al señor Alejandro Junco Elizondo y a su director editorial Juan Pardinas? Tienen un gran diario, hacen normalmente muy buen periodismo: no los manchen con sensacionalismos vulgares producto del resentimiento y aun de la envidia causada por el hecho de que hay empresarios, como Olegario, que gracias a su trabajo han levantado muy grandes empresas en varios sectores, el mediático incluido.