martes 26 de marzo de 2019 | 07:23
Columnas

Percepciones. Arrancan

@ftijerin jue 14 feb 2019 07:04
Si quiere llegar a la candidatura Guajardo tendrá que inventarse y reinventarse constantemente
Si quiere llegar a la candidatura Guajardo tendrá que inventarse y reinventarse constantemente
Foto propiedad de: Internet

“No por mucho madrugar, amanece más temprano” Dicho popular

Dicen que “quien pega primero, pega dos veces”, pero en política nada está escrito e Ildefonso Guajardo, ducho en estas lides, a algo se habrá de atener para iniciar las hostilidades a dos años de que su partido, el PRI, deba anunciar el nombre de quien será su candidato a la gubernatura de Nuevo León en 2021. Poncho tiene tiempo de sobra para dedicarse por entero a hacer campaña, o precampaña o pre, pre, precampaña, como quiera que sea y podrá encontrar mil y un pretextos para que sus declaraciones, discursos y pronunciamientos no puedan ser considerados como “actos anticipados” y con ello pretendan descarrilarlo.

Los tiempos modernos y sobre todo las circunstancias exigen nuevas formas de hacer política. Ildefonso apuesta por una campaña larga que conlleva un inmenso desgaste al sacar la cabeza y convertirse en objetivo de críticas del poder, de otros partidos y aspirantes y obvio, de sus compañeros tricolores que buscan el mismo objetivo. El ex Secretario no va solo en su empresa. Carga con él al PRI y la administración completa de quien le dio oportunidad de ocupar un puesto en el gabinete federal: Enrique Peña Nieto. ¿Podrá sortear la furia y embates de las críticas y señalamientos hacia el tricolor que a diario campean en el escenario informativo?

Sí, son nuevas formas porque así se requiere. Sin un liderazgo visible Ildefonso debe innovar e improvisar, pero al mismo tiempo debe hilar fino y mantener los lazos con las estructuras que quedan de su instituto político ya que las va a necesitar.

Si quiere llegar a la candidatura Guajardo tendrá que inventarse y reinventarse constantemente, con un plan de ruta trazado y al mismo tiempo con un termómetro para medir cada día y saber escoger cada una de sus batallas; engancharse sólo en aquellas peleas que le reditúen en imagen y votos de futuro y desentenderse de la grilla barata.

Serio compromiso porque le aparecerán (si no es que ayer mismo ya le marcaron) tres mil 265 “estrategas” ofreciéndole sus servicios y otro buen número de “amigos” que le enviarán recomendados para asesorarle. Difícil pero necesaria elección de en quiénes confiar, porque ni todo lo que brilla es oro, ni todas las ayudas son buenas.

Lo que sí tiene Ildefonso es tiempo, tiempo para observar el panorama de manera integral, para analizar la información y diseñar una campaña exitosa, de altura, cercana, cálida, incluyente, con objetivos claros, tangibles y cuantificables, con metas definidas. Esta será la única manera en la que pueda sortear los difíciles mares que pretende cruzar.

La campaña ya inició y el clarín suena para que desde el arrancadero se inicie la carrera por el 2021. Veremos y diremos.