domingo 21 de julio de 2019 | 11:35
Columnas

¿Querían nombres? No estafa, golpe maestro

@ruizjosejaime lun 11 feb 2019 13:21
Es entendible que Manuel Bartlett dirija la CFE: es el duro del gabinete de AMLO
Es entendible que Manuel Bartlett dirija la CFE: es el duro del gabinete de AMLO
Foto propiedad de: Internet

 

El nuevo proyecto de la Comisión Federal de Electricidad es un proyecto nacionalista: evitar la conquista o la reconquista, como se lo dijo en privado y en público el presidente Andrés Manuel López Obrador al presidente español. De una u otra manera cada empresa mayor en México es corrupta y corrompe a funcionarios y exfuncionarios.

Es entendible que Manuel Bartlett dirija la CFE: es el duro del gabinete de AMLO. Sólo él puede enfrentarse a la lista mostrada hoy, también al sindicato. Andrés Manuel tiene muy claro su plan de gobierno: devolverle a la nación lo que como nación nos corresponde. Así PEMEX, así la CFE, así el ISSSTE y el IMSS. Paso a paso, despacito, como decía un antiguo comercial regio.

Existen los poderes fácticos que tiran hacia atrás, no les convienen los cambios. Tampoco a la comentocracia, no son reporteros, sólo sujetos de filtración. No indagan, reproducen lo que sus amos pagan. Repito, el huachicoleo es la palabra del sexenio porque equivale a la corrupción. Los comentócratas ven vaso medio vacío, no medio lleno; pérdidas, no ganancias.

La noticia de hoy es un duro golpe para los delincuentes de cuello blanco, para la elite. Andrés Manuel entiende bien las enseñanzas de los estudiosos de Turín, como Michelangelo Bovero. El equilibrio existe en la separación del poder político y el poder económico. Lo demás es transa que avanza.

Provocador tranquilo, López Obrador abrió el debate… y lo cerró. O las empresas de electricidad se comprometen o se van. Ideológico, ya tiene el respaldo de la mayoría, de nuevo. Ni habrá gasolinazo ni aumento a las tarifas eléctricas. Y eso no es populismo, es popularidad. Como Lázaro Cárdenas, tal vez el presidente más querido del siglo pasado, o como López Mateos, el ejecutivo de izquierda en el país de derecha de Miguel Alemán.

 

El colmillo político de Andrés Manuel es retorcido, cita a Jesús Reyes Heroles para dar coscorrón a su descendiente. Hace una política de conflicto enmascarándola como política de composición. Destaca la transparencia y la rendición de cuentas, pero le deja a cada personaje su responsabilidad, en el caso de los departamentos en Houston. Traslada el nerviosismo a las empresas y da serenidad a su gobierno. Juega con los reporteros al preguntar sobre el medio de comunicación más crítico de México.

Como Héctor Espino, Andrés Manuel jonronea, y muchos aún no se la creen. Uno, el rebelde de Chihuahua; otro, el rebelde de Tabasco. ¿El mesías tropical? ¡Bah! Intelectualidades…