viernes 19 de abril de 2019 | 12:45
Columnas

Aristóteles Núñez y La Marsellesa en Casablanca

@ginesacapulco lun 11 feb 2019 18:05
Foto propiedad de: Internet

 

   Hace pocos días, el exdirector del Servicio de Administración Tributaria (SAT), en buena parte del sexenio de Enrique Peña Nieto anunció su retiro de la red social twitter, aduciendo, después de meses de hiperactividad en las mismas por parte suya, de "toxicidad" en ellas, agregando que en él no caben sentimientos como el rencor. Bien, casualmente el Señor Núñez, a quien nadie cuestiona su inteligencia ni sus credenciales académicas, día con día fue impregnando sus mensajes o tuits con una muy fuerte dosis de esa misma toxicidad que él aduce a "los demás" o a las redes sociales ´per se´, rematando con un comentario de antología, de alguien que se precia de ser un demócrata y tacha absurdamente al nuevo régimen de anti-democrático, lamentándose de que "valga lo mismo el voto de un empresario exitoso o de un flojo", sin mencionar siquiera que muchos de los flojos a los que aducen lo son, sí y solo sí, por falta de oportunidades, generadas por un modelo económico dogmático neoliberal y sus abusos (que parecen no tener fin ni límite). Aun se da el lujo de tachar, a la sociedad en su conjunto (o a los que no piensan como él) de impulsiva, apática e ignorante. De ese tamaño es su soberbia, llegando ya a terrenos ladinos.

 

   El señor Núñez, y toda la pléyade neoliberal tuvo ya su oportunidad al frente del servicio público; los resultados de sus gestiones hoy los padecemos todos, hasta de sobra está ya el hacerle notar el porqué no cuestiona nunca todos los errores, fallas y abusos de, sobre todo, los últimos 18 años (2000 - 2018), si no se da cuenta que el gabinete tiene un promedio de edad altísimo porque tuvieron los viejos estadistas que regresar de sus retiros del servicio público, o nunca haberse retirado de la lucha, porque pretenden empezar a arreglar el cagadero que dejaron los flamantes jóvenes ilustrados, el otrora gran futuro prometedor que suponía la generación de servidores públicos o "golden boys" que, día con día, se sumen un poco más en el oprobio de su cínico fracaso.

 

   Por último, los pocos defensores que quedan del régimen recién sacado a patadas por el grueso del electorado, y repudiado cada vez más por más ciudadanos, quedan como retratados fielmente en una escena del cine clásico, de la película "Casablanca", de 1943, filmada en pleno conflicto bélico mundial, donde en un bar de esa Ciudad marroquí, neutral y a donde llegaban numerosos contingentes de desplazados buscando huir de los horrores y miserias de la guerra, se da la circunstancia de que un grupo de alemanes nazi, empieza a cantar su himno, siendo una afrenta para el dueño del mismo, quien sin vacilar ordena a su orquesta tocar La Marsellesa, himno francés; opresores y oprimidos en una escena, donde no es difícil adivinar su final, la totalidad del bar se une al canto de La Marsellesa, obligando al reducido grupo nazi a callarse y sentarse, con un cuadro de euforia al terminar de entonar esas notas. Sin el afán de maniqueísmo, el bien triunfando por sobre el mal. Bien, eso es precisamente lo que sucede en twitter (que no es otra cosa que un reflejo de la sociedad en su conjunto). El señor Aristóteles Núñez se va de twitter, así como los que aún quedan y se empecinan en defender lo indefendible, son callados por la inmensa mayoría indignada hasta el oprobio.

Los opositores al presidente López Obrador, oscilan, según sea el sondeo, entre un 15 y un 8%, y no es eso todo, la tendencia es a disminuir todavía más, o sea, a acrecentarse la inaudita popularidad de AMLO. A continuación se muestra el video de dicha escena de la pantalla grande, una alegoría fiel a la realidad política que vive el México actual...