martes 19 de febrero de 2019 | 08:26
Columnas

Calzonzin inspector y AMLO presidente

@ruizjosejaime dom 10 feb 2019 15:02
Andrés Manuel no es un presidente actualizado, al menos en cinematografía.
Andrés Manuel no es un presidente actualizado, al menos en cinematografía.
Foto propiedad de: Internet

 

En época del populismo el país, disuelto por Rius, era de supermachos, el neoliberalismo nos trajo los supermamarrachos, alguno que otro borracho. ¿Entenderán los millennians a Calzonzin, a Rius, a Alfonso Arau? No, es un país perdido y sólo recuperado en la memoria del presidente Andrés Manuel López Obrador, nuestro peor crítico de cine. Crédulo de la corrupción, Andrés Manuel se vuelve monotemático en sus obsesivos días circulares.

Aplaudimos la lucha contra el huachicoleo, lo que viene contra las diabólicas empresas que joden a la Comisión Federal de Electricidad y la mafia de los medicamentes que destruyen al IMSS, al ISSSTE y al Seguro Popular. Al contrario de Héctor Aguilar Camín, creo que este ha sido el mejor inicio de sexenio de los últimos seis.

Andrés Manuel no es un presidente actualizado, al menos en cinematografía. Tal vez en sus (d)años mozos tenía tiempo para ver pelis, ya que podría ser mejor cinéfilo que estudiante, dado su kárdex. ¿Vio La delgada línea amarilla? No sólo hay que hablar de la corrupción del poder, también de la desesperada honestidad de los ciudadanos.

Ponerse al corriente, actualizarse, no es acorrientarse. Es vivir como vivimos todos, al día, de milagro, como la lotería. Vencer la ignorancia del otro no es recomendable, sea nuestro compañero de movilidad o el presidente. Menos que pedagogía, el discurso de Andrés Manuel es didáctico, a veces los procesos de las líneas discursivas no funcionan.

Más acá de El castillo de la pureza, ¿asistió López Obrador a los filmes del perro Estrada? Sigo pensando, y mejor me callo, que sólo Gabriel Figueroa le compite a Emmanuel Lubenzki, nuestro mejor cineasta de esta generación. Desprecio a Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu: aprendieron la farsa narrativa, la secuencia, el discurso. Sirven a Hollywood y a sus actores. Les dan premios para darse premios. Ninguna de sus pelis subsistirá. Entregados, entreguistas, representan todo lo que no quisieron ser.

En fin, a Andrés Manuel le falta educación cinematográfica pero, pero no le reclamo más. No se puede andar paseando uno como todólogo. ¿Veré de nuevo Calzonzin? No, ¿para qué?