domingo 21 de julio de 2019 | 11:31
Columnas

Sugerencia a Andrés Manuel: obsequia un whisky (o dos... o cuatro) a Fayad, Nahle y Durazo… y a dormir todos esta noche

@FedericoArreola dom 20 ene 2019 20:35
El cansancio y la falta de sueño ya los puso a cantinflear
El cansancio y la falta de sueño ya los puso a cantinflear
Foto propiedad de: internet


“Hay momentos en la vida que son verdaderamente momentáneos”. ¿Cantinflas? ¿Alfonso Durazo, secretario de Seguridad, hablando del cierre de las válvulas en la conferencia de prensa?
“Estamos en guerra porque ya estamos. ¿Por qué razones?, ustedes me dirán. Y yo les contestaré: razones fundamentales que todo conglomerado debe entender y son tres: la primera, la segunda y la tercera. ¿Qué cosas verdad? Pues así es”. ¿Cantinflas? ¿Gobernador Fayad explicando los restos humanos encontrados en Tlahuelilpan en la conferencia de prensa?
“Los átomos son una cosa que usted naturalmente no comprende porque son cosas que no se ven. Son partículas que vienen siendo, que agarrando una fuerza que al frote. ¿Usted conoce las chinampinas? Mucho más peligroso, hombre”. ¿Cantinflas? ¿Rocío Nahle, secretaria de Energía, cuando respondió en la conferencia de prensa una pregunta técnica?

Se les nota el cansancio. Urge que le paren un poquito. Que duerman una noche al menos. No deben tronarse en la primera crisis nacional. Habrá muchas otras, innumerables serán.

El secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, y el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, se hicieron bolas en la conferencia de prensa de esta tarde. Durazo con el tema del cierre de válvulas del ducto incendiado. Fayad cuando habló de los restos humanos encontrados en el lugar de la tragedia.

Las miradas del presidente López Obrador al gobernador Fayad eran de “Virgen Santísima, el querido gobernador ya no aguanta la presión”. Y, bueno, por respeto al compañero de tantos años el presidente de México a su secretario de Seguridad prefirió no mirarlo.

Cantinflas cantinfleaba por vivillo. Los políticos cantinflean para ocultar sus fechorías o, de plano, cuando las crisis los rebasan y el cansancio los vence.

Como ni Fayad ni Durazo son bribones, entonces la segunda opción es la correcta: ya no saben lo que dicen porque la falta de sueño los ha derrotado.

Aunque no le tocaba hablar, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, también cantinfleó cuando le preguntaron si había una diferencia de altitud en el ducto de Tlahuelilpan en relación a otros ductos que explicara el géiser de gasolina. ¿Le entendieron a la secretaria? Yo tampoco.

Durazo media hora después de haberse enredado con el cierre de las válvulas volvió al micrófono para ampliar su explicación. Más o menos lo hizo, pero de que se le nota cansado, no hay duda de que se le nota. Igual que Fayad y Nahle.

Deben esta noche irse a dormir los tres. Bien hará Andrés Manuel si les invita unos whiskys y les manda a la camita. La crisis de Tlahuelilpan no ha terminado. Va para largo. Y para los funcionarios federales el juego de gobernar, tan complicado, apenas ha iniciado.