miércoles 19 de junio de 2019 | 07:04
Columnas

Tlahuelilpan: entiendan, cabrones

@ruizjosejaime sáb 19 ene 2019 15:02
¿A quién se lo iban a vender teniendo ya el cerco policiaco y militar?
¿A quién se lo iban a vender teniendo ya el cerco policiaco y militar?
Foto propiedad de: Internet

Sin retórica, Tlahuelilpan es una lección a la elección: ¿Con quién estás? ¿Con quién eliges estar? Me dan pena los comunicadores, como Ciro Gómez Leyva quien afirmó que esa gente “no parecen haber sido huachicoleros”, o que las autoridades no hicieron “mayor cosa por detener a la gente”. Torpe apreciación en un momento trágico. ¿Detener a la gente a punta de balas?

La delincuencia organizada le declaró la guerra al Estado mexicano. Carne de cañón, ingenuos, desamparados por el neoliberalismo, los habitantes de Tlahuelilpan hicieron lo que les acostumbraron hacer: sobrevivir en el robo de combustible. En el latrocinio llevaron la penitencia. Algún líder huachicolero dio la orden: incinerar a los sedientos ciudadanos. Destrizar a Andrés Manuel López Obrador.

Andrés Manuel es un presidente solidario; austero, vive y come como los demás. No basta. El negocio del huachicoleo no se resume a los muertos de Tlahuelilpan. Es una industria que toca la facturación, el lavado de dinero, los delitos de cuello blanco. Esto apenas empieza. Andrés Manuel debe trascenderse.

Ya sé que a López Obrador le gustan los abrazos, no los balazos. A los otros les gustan los balazos, la carne de cañón, el sacrificio, la sangre. Lo siento, Andrés Manuel, te metiste a una guerra y habrá sangre, bajas, dolor. A tus adversarios les importa más sus ganancias que México. La cuota de sangre empezó, no lo deseabas, pero es el México profundo.

Como si fuera un camión de refrescos o cerveza (¿también aprovechados del huachicoleo?) la gente se fue a cargar cubetas y bidones. Acto inútil. ¿Dónde lo venderían teniendo a las autoridades civiles y militares vigilando? Azuzados por los líderes huachicoleros, esa carne humana de cañón cayó en la trampa.

El pueblo ingenuo como carne de cañón. Los maltratan, los incendian, los incineran, los quieren convertir en mensaje huachicol. ¿Y quiénes los rescataron? ¿Los bandidos? ¿El crimen organizado? No. El Estado mexicano hizo el buen operativo. Puso ambulancias, hospitales, doctores, atención médica a esa pobre gente usada y abusada. Entiendan cabrones, comunidades, los delincuentes los desprecian.

Entiendan cabrones, van contra ustedes. Ya sean líderes huachicoles, sindicales o de cuello blanco. Le dieron combustible al fuego y mataron a personas ávidas de ser personas. No lo lograron, pretendieron que con el negocio del huachicol podrían sobrevivir. ¿A quién se lo iban a vender teniendo ya el cerco policiaco y militar? Pobreza entre los pobres. Los usaron. Los hirieron, los mataron. ¿Algún huachicolero les extendió la mano? Nadie.

Andrés Manuel, tú quisiste la paz, lo celebro, pero esto es una guerra contra el Estado y los ciudadanos. Habrá más sangre. Así son los cambios. No se puede enderezar al país con inocencia, más que Madero hay que ser Juárez. Hay y habrá sangre. Hay que estar a la altura del conflicto.